La eternidad de un hombre

Por: Alvaro Rafael Acuña Herrera

Quiero referirme a la encantadora carátula de la semana pasada.


Quiero referirme a la encantadora carátula de la semana pasada. A pesar de lo apasionado y emocional de Germán Santamaría, la apología a nuestro mayor orgullo nacional, Gabito, resume lo que 43 millones de colombianos vimos y sentimos por el creador del Realismo mágico. ¿Quién no se ha visto atrapado por el amor en los tiempos del cólera, en medio de un otoño "patriarcal", leyendo al inventor de Macondo? Seguramente su 'Vivir para contarla' es sólo la extensión de la eternidad de un hombre que aunque cumpla con lo mandado por los cánones de la vida, persistirá por siempre en nuestros corazones y en nuestra imaginación, total no podría ser menos para un hombre como nuestro Nobel, que les enseñó a todos los hombres de este siglo y del que ya pasó, que sí es posible vivir cien años de soledad y después contarlo.