Querido soldado:

Por: Jaime Bustamante G.

Es la mañana de un sábado de descanso que tengo en mi ciudad.


Es la mañana de un sábado de descanso que tengo en mi ciudad. He tenido una noche tranquila y un despertar sin tropiezos, a pesar de las dificultades socioeconómicas que tiene nuestro bello país. Tal vez, en los muros de cemento que nos rodean y con el ruido altisonante de las calles, no alcanzamos a comprender el esfuerzo valiosísimo que nuestros soldados hacen por permitirnos un país mejor. Su esfuerzo, querido soldado, es bien apreciado por millones de colombianos que esperamos reconstruir a nuestro país. Millones que soñamos con volver a caminar por nuestros pueblos y veredas y, con la alegría de un pueblo en paz, podernos acercar a usted para disfrutar del verde de los sembrados, del brillo del sol, de la musicalidad de la lluvia, del sonido del viento, del cantar de los riachuelos, del colorido de las flores y así de todo aquello que nos llena de naturaleza