cultura

El legado de Ana Frank

El mundo sigue recordando a Ana Frank, la niña que escribió su diario mientras se ocultaba de los nazis, y que murió en un campo de exterminio de Bergen Belsen a los 15 años de edad. En Alemania todos los estudiante leen su escrito para que los crímenes de lesa humanidad cometidos en ese entonces no caigan en el olvido.


Cuando Otto Frank volvió a Ámsterdam en junio de 1945, como uno de los pocos sobrevivientes de los campos de concentración nazis, se enteró de que su esposa y sus dos hijas no habían tenido tanta suerte: habían muerto en Auschwitz y en Bergen-Belsen.

Entre las pocas pertenencias que pudo recuperar, gracias a las personas que los habían ayudado a esconderse hasta que los encontraran los alemanes, estaban los diarios privados de su hija Anne: un testimonio en primera persona de una niña frente a los horrores de la guerra.

Se trataba de cinco cuadernos y varias hojas sueltas escritas a mano que detallaban la vida de una familia judía en Holanda durante la guerra, con hondas reflexiones sobre la vida en medio de la zozobra. Y más adelante, la experiencia de vivir escondidos de los alemanes.

Aunque el relato se interrumpía tres días antes de que un comando de la policía nazi irrumpiera en el lugar y se los llevara lejos, Otto se dio cuenta de que era un documento histórico inestimable

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