Con apenas 26 años, pero con experiencia de cinco años, David Wigoda logra que lo que inicialmente debía ser una rama más de Suramericana, surgiera como una compañía independiente que 6 años más tarde se ha convertido en la segunda ARP del país, después del Seguro Social, y en la primera entre las privadas.
Wigoda insiste en la prevención. Logró bajar el promedio de accidentalidad del 10% en 1993, a 4,28% en 1999.
Para este ingeniero civil, amante de las finanzas, la clave de su éxito radica en tener el mejor equipo de trabajo y en conocer lo que el mercado quiere y saber cómo responderle.









