Ya finalizó la segunda etapa del Giro de Italia, recorrido que tuvo la aparición de la montaña con el mítico ascenso al Santuario di Oropa, muro de 11,8 kilómetros y una pendiente promedio del 7 % al final de la jornada.
Este tipo de terreno fue óptimo para la nueva exhibición del esloveno Tadej Pogačar, que se vio superado en la primera etapa por el ecuatoriano Jhonatan Narváez, quien aguantó los ataques y finalmente se quedó con la victoria en la primera salida a carretera de la ronda italiana.

Ahora, con un ascenso de 11,8 kilómetros al final, la etapa partió de San Francesco Al Campo y luego de 161 kilómetros llegó al Santuario di Oropa
