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- Foto: Guillermo Torres

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Pese a la pandemia, los hogares compraron más que en julio del año pasado

El día sin IVA movió las cifras. La firma Raddar divulgó la cifra de gasto de las familias, que ascendió a 70,5 billones de pesos, frente a 69 billones en igual mes del año pasado.

Los hogares colombianos, incluso en medio de la pandemia por el coronavirus, no han frenado el gasto.

Durante julio, cuando se realizó el segundo de los tres días sin IVA con todo y las críticas, la jornada ayudó a mover las registradoras  del comercio y, por esa vía, a dinamizar la golpeada economía.

Las cifras así lo demuestran. La firma Raddar, experta en consumo, destapó los resultados en el gasto de los hogares en el séptimo mes del año. Halló que el crecimiento de dicho gasto fue de 1,9 por ciento.

En plata blanca, los colombianos compraron 70,5 billones de pesos en este mes, en comparación con 69,2 billones que fueron irrigados a la economía en igual periodo del 2019.

Estos resultados llaman la atención porque, durante la emergencia económica, el Gobierno estableció que las empresas podían aplazar el pago de la prima a los trabajadores.

Por el lado del sector financiero también se conoce que los ciudadanos redujeron el uso de consumo con tarjeta de crédito. En parte, porque tienen cierto temor a endeudarse, debido a la incertidumbre con respecto a lo que viene para las finanzas familiares en el resto del año.

    Las dos circunstancias permiten concluir que los colombianos tienen cierta disponibilidad de recursos de caja, apuntaladas también en la defensa del empleo formal, algo que se ha promovido desde que empezó la pandemia y la crisis sanitaria y económica.

    En relación con el día sin IVA, del pasado 3 de julio, la firma Raddar señala que fue de gran apoyo para el comercio, sobre todo en lo que tiene que ver con adquisición de bienes durables, por ejemplo, motocicletas.

    Otra realidad que se evidencia en las estadísticas de consumo de la firma es que el confinamiento golpeó más los negocios en ciudades como Bogotá, Manizales y Pasto, donde las cifras de gasto real de los hogares tuvieren números negativos.

    Entre tanto, en poblaciones intermedias, como Montería, Cúcuta y Neiva, entre otras, los incrementos en el gasto real estuvieron por encima del promedio nacional y más arriba del 3 por ciento.

    En Barranquilla, donde hubo un gran desorden ciudadano, luego de iniciarse la reapertura, el incremento en las compras reales de las familias fue de 2,6 por ciento.