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Ante la aguda crisis de contenedores, Fenalco pide reducir aranceles

El gremio de comerciantes alertó sobre el desmedido aumento en los fletes, lo que amenaza el abastecimiento de mercancías para el fin de año, una época de alta demanda.


La crisis de los contenedores que utiliza el comercio exterior, en un país como Colombia que tiene una alta dependencia de las importaciones para abastecerse, es un tema que puede tener un alto impacto en el bolsillo de los ciudadanos.

Más aún en la temporada de fin de año, en la que aumenta la demanda de mercancías. Por eso, el gremio de comerciantes Fenalco hizo una solicitud expresa al Gobierno ante la aguda crisis de los contenedores, la escasez de energía en Asia y las dificultades logísticas que están aumentando los costos en los fletes y amenazando el abastecimiento en el país.

El ‘monstruo’ venía creciendo

Los problemas logísticos y de producción en el planeta por cuenta de nuevos picos de la pandemia y restricciones en materia energética han encendido las alarmas en Colombia. Primero fue Analdex, el gremio del comercio exterior, que advirtió el impacto que puede tener esta coyuntura en materia de inflación y que podría llevar a desacelerar el crecimiento y la dinámica de la economía.

Jaime Alberto Cabal, Presidente de Fenalco
Jaime Alberto Cabal, Presidente de Fenalco - Foto: Semana

Piden solución rápida

Ahora, el turno es para Fenalco. Los comerciantes le han propuesto al Gobierno Nacional que por el término de un año se reduzca a 0 % el impuesto para materias primas y al 5 % para productos terminados, toda vez que la situación que vive el comercio mundial y que por supuesto ya está afectando el abastecimiento en el país, “amerita una solución rápida y contundente para tratar de detener una posible subida de precios en diferentes productos de consumo masivo, que debe asumir toda la cadena, principalmente el cliente final”.

¿Qué dice la carta a los ministros?

En carta dirigida al ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, y a la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Ximena Lombana; Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, hizo el llamado para que se tomen medidas regulatorias tendientes a lograr una rebaja generalizada de aranceles, que mitigue los extra costos que se están presentando como consecuencia de los problemas del transporte marítimo, la escasez de energía en China y la crisis de contenedores.

Cabal recordó que en el pasado, ante situaciones similares ocasionadas por recesiones en la economía mundial, el Gobierno del momento expidió decretos con rebajas de impuestos de importación en los Planes para el Impulso a la Producción y el Empleo, más conocidos como PIPE 1.0 y PIPE 2.0, los cuales tuvieron efectos positivos en el crecimiento del PIB y la generación de empleo.

Cálculos del Departamento Económico de Fenalco advierten que los problemas logísticos han llevado a que los costos de los fletes marítimos hayan pasado de US$ 3.000 a cifras superiores a US$ 12.000, sumando esto a la escasez de rutas y a los aumentos en los plazos de entrega.

“Bajo este panorama se hace necesario implementar normas temporales que minimicen el impacto de esta coyuntura, que permitan mantener la competitividad de nuestros productos y que no perjudiquen el proceso de reactivación económica a la que el país le está apuntando”, concluyó Cabal Sanclemente.

La coyuntura

La crisis de contenedores, como resultado de las dificultades en la producción en China –por nuevas restricciones por cuenta de nuevos picos del coronavirus y dificultades en el suministro de energía-, así como de la falta de mano de obra en los puertos y en los procesos logísticos –que se observa en las dificultades para evacuar contenedores y buques de los puertos ante la reducción de conductores de camiones que puedan llevar la carga a su destino-, están aumentando los costos de los insumos.

De hecho, esto ha llevado a que los costos de la producción están subiendo más rápido que la inflación. En octubre, el Índice de Precios al Productor (IPP) avanzó 21,95 por ciento anual, frente a 4,58 por ciento en el IPC. Lo más probable es que parte de este aumento en los productores se traslade en el corto plazo a los consumidores reflejándose, posteriormente, en una mayor inflación.

Para algunos es un efecto coyuntural que podría durar hasta el primer semestre del año entrante y entrar en una fase de normalización. Otros consideran que la inflación sería un tema más estructural.

javier díaz  Presidente de Analdex
Javier Díaz, presidente de Analdex - Foto: esteban vega la-rotta

La comida se puede encarecer

La pregunta es cuánto puede durar este fenómeno de desabastecimiento. Como mencionó Javier Díaz, presidente de Analdex, en una reciente entrevista a SEMANA, la mayor preocupación es que no se sabe qué tanto se extenderá esta situación de desabastecimiento. “Algunos prevén que podría haber una solución en el primer trimestre de 2022, pero, de ser así, sería en Europa y Estados Unidos; acá se demoraría un poco más, porque América Latina no es prioridad para las navieras el próximo año”, dice.

Agrega que la situación que tenemos hoy en día es que los productos están llegando, pero con retraso de dos, tres o cuatro semanas.

“Los precios han subido porque si quiere montarse en el barco debe pagar más, pero ese precio mayor lo tiene que llevar al precio de los productos finales. Para el caso de Colombia, nosotros importamos el maíz amarillo para fabricar los alimentos para las aves y los cerdos, importamos el trigo para hacer el pan, importamos la cebada para hacer la cerveza, importamos el fríjol, el garbanzo, las lentejas, las arvejas. Todos estos productos empiezan a subir de precio. Adicionalmente de China vienen partes y materias primas para el aparato productivo. Hoy tenemos, una crisis de la logística internacional que empieza afectar de manera grave todo este proceso de reactivación económica”, agregó Díaz.

En Europa y Estados Unidos los carros están teniendo demoras en su fabricación porque no hay chips. Dice Díaz que en Colombia, “si usted va a un concesionario a comprar un carro importado ya lo ponen en lista de espera nuevamente uno o dos meses a esperar que llegue su carro”.

La mayor afectación se ha tenido en el puerto de Buenaventura, donde la operación que se estaba demorando 40 días, hoy está en 75.