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Pedro González, don Jediondo, respondió así a protestas en uno de sus 35 restaurantes por falta de pagos

El humorista se refirió a la protesta de unas personas que se instalaron junto a una de sus locaciones, en un centro comercial, a exigir que les pague a los proveedores.


Varios comerciantes de la central de alimentos de Corabastos, en Bogotá, se trasladaron a una de las sedes de los restaurantes de Pedro González, conocido como don Jediondo. Las personas se instalaron en uno de los restaurantes y le pidieron, con pancartas en mano, que pague sus deudas. El humorista decidió responderle a través de uno de los programas de Caracol Radio, en donde él labora.

Según dijo, él sí les va a pagar a las personas que les debe. “A todos le vamos a pagar hasta el último peso. Estamos esperando que la Superintendencia nos diga en qué momento debemos empezar a pagar”, aseguró el humorista. En enero de 2020, la Superintendencia de Sociedades admitió en proceso de reorganización empresarial a la sociedad Don Jediondo Sopitas y Parrilla S.A.S, después que su socio fundador Pedro González admitiera que tiene grandes inconvenientes para continuar funcionando.

DON JEDIONDO
Pedro González, don Jediondo - Foto: ALEJANDRO ACOSTA

El famoso humorista Pedro González, quien con su personaje don Jediondo logró crear una cadena de restaurantes, afirmó entonces que su modelo de negocio se ha visto amenazado por varios factores, entre ellos, el rápido crecimiento que tuvo la cadena y los costos de funcionamiento. “A partir de junio nos darán las fechas para pagarle a los proveedores, la situación después de la pandemia ha mejorado, fue un momento muy duro”, agregó el humorista al programa de las 10 a. m. de la cadena radial en la que él trabaja.

González recordó que su cadena de restaurantes se sometió a un proceso administrativo tras las dificultades sufridas. En 2020 se anunció que los locales de Don Jediondo Sopas y Parrilla entrarían en un proceso de reorganización administrativa que incluía cerrar siete restaurantes en Bogotá, Cartagena y Santa Marta, así como el despido del 10 % de su nómina actual de empleados. “La empresa cometió la osadía de crecer muy rápido, entonces en menos de 15 años ya habíamos abierto como 60 puntos, algunos de ellos no eran rentables y se cerraron. Y esa es parte de la causa de la reestructuración”, explicó González en este momento.

Ahora, en 2022, explicó González en la citada emisora que están esperando instrucciones para pagar sus deudas. Según dijo, él tiene 35 restaurantes actualmente y uno más en Miami (Estados Unidos). “Había más, pero hubo que cerrar unos cinco puntos. Quedaron 35 a nivel nacional. No son trabajadores, son comerciantes que trabajan con uno de nuestros proveedores. Proveedores de la Sabana es el del caso de las personas que están reclamando y entonces el Gobierno, a través de la Superintendencia, dice cuándo se les puede pagar. Eso va en orden, primero los impuestos. El segundo ítem es la nómina de empleados y de tercero van los proveedores”, explicó. “El dinero está, pero no podemos infringir la ley”, agregó.

Pedro González, don Jediondo, agregó que no sabe a cuántos proveedores les deben dinero. “El dato exacto no lo tengo. Me dijeron que pusiera la cara y aquí estoy poniendo la cara. Como dije en enero de 2020, se les va a pagar a todos. La situación después de la pandemia ha mejorado, en pandemia lo único que vendíamos era domicilio. Ya después, con la reactivación, las cosas empezaron a mejorar. Entonces estamos esperando la autorización del Gobierno para poder cancelares”. De igual manera dijo que desconoce el monto de cuánto se le debe a cada proveedor. “Nunca hubiéramos querido llegar a deberles, pero son las cosas de la vida”, enfatizó.

De acuerdo con el auto No. 2020-01-028142 de la Supersociedades, donde se admitió a la cadena de restaurantes en el proceso, la Sociedad contaba en ese momento con obligaciones por un valor de $ 8.679.445.908. Durante una entrevista para FinanzasPersonales.co, González contó que pasó por momentos difíciles para lograr convertir en realidad su emprendimiento. Ya era famoso por sus shows de comedia y por su participación en el espacio La Luciérnaga, de Caracol Radio, pero siempre tenía ‘la cosquillita’ para tener un restaurante así como el que tuvo su mamá en Sutamarchán, Boyacá.

El primer local lo tomó en arriendo en el centro comercial Plaza Imperial de Suba, pero por el nombre, no le fue muy bien. Fue cuando una amiga publicista le dio el consejo de cambiar todo el menú y empezaron a ofrecerse los platos basados en frases de doble sentido y morbo, como ‘Las pechugas de mis primas’, ‘La punta de anca de mi abuelo’ y el negocio comenzó a expandirse por su reconocimiento y servicio. Es una empresa familiar de la que hacen parte su esposa y sus hijos y por supuesto González, que con su personaje y nombre es el que pone la cara.