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¿El petróleo está reviviendo la economía en Venezuela?

Analistas y expertos aumentaron recientemente sus perspectivas de crecimiento del PIB para este país.


La reapertura a varios mercados del petróleo que fueron dejados a un lado tras la llegada al poder de Nicolás Maduro y el cambio de rumbo que se está dando en su Gobierno frente a muchos temas de política internacional, al parecer, le están dando un respiro a la economía de Venezuela, que aparentemente mejora de a poco sus perspectivas de cara al futuro.

Una reciente encuesta de Bloomberg reveló que analistas y expertos esperan que el Producto Interno Bruto de este país crezca un 8,3 % este año, una cifra que supera con fuerza al 1,9 % registrado en 2021, impulsado por su producto estrella: el petróleo, aprovechando la crisis que hay con los precios del crudo.

Basta con tener presente los acercamientos de Estados Unidos con Venezuela, en busca de un aliado en la región, y la reciente prórroga de la autorización para exportar a Venezuela gas licuado de petróleo, que suele usarse para cocinar, según informó el Departamento del Tesoro estadounidense, para confirmar las buenas noticias que traerá el futuro.

Así mismo, esta nación se está viendo impulsada por el aumento de la producción de petróleo y está experimentando una expansión de los ingresos fiscales y del crédito bancario, lo que sugiere que la demanda interna está aumentando. Estos factores han llevado a muchos analistas a pensar que todo podría mejorar en el mediano plazo.

Petróleo en Venezuela
Venezuela map with oil barrels and pumpjacks. Oil production concept. 3D rendering - Foto: Getty Images/iStockphoto

En su informe, Bloomberg recuerda que los economistas habían pronosticado un crecimiento del 5,2 %, con corte a diciembre, cifra que también es superada en materia de perspectivas frente a lo que vendrá para las finanzas de este país. Sin embargo, se debe tener presente que el banco central de Venezuela no ha publicado datos oficiales del PIB desde 2019, situación que mantiene vivo el escepticismo.

“Sin duda, la economía es una astilla de lo que alguna vez fue. Una recesión de siete años que terminó en 2021 y estuvo marcada por episodios de hiperinflación y una crisis migratoria ha dejado al país vaciado. Durante la última década, el Producto Interno Bruto se redujo a cerca de $ 49 mil millones desde $ 352 mil millones en 2012, según el Fondo Monetario Internacional”, indicó Bloomberg en su informe.

De esta forma, Venezuela apunta a dejar atrás la recesión económica más profunda de América Latina y a retomar la senda de lo que alguna vez fue, apoyada por un petróleo que pese a la volatilidad de los últimos días, en lo corrido del año se ha caracterizado por fuertes alzas en el mundo, gracias -entre otras cosas- a la crisis por la guerra en Ucrania.

La guerra de Ucrania puede sacar de la sombra a Venezuela e Irán

Venezuela e Irán, dos productores de petróleo y objeto de sanciones estadounidenses, podrían salir beneficiados de los embargos impuestos a Rusia por la guerra de Ucrania, estiman los expertos. Esta es una ocasión única para que estos dos países puedan recuperar mercados en Occidente, estima Edward Moya, de la sociedad de corretaje Oanda.

“Les conviene aprovechar este momento de intensificación de sanciones contra la energía procedente de Rusia” el nuevo enemigo número uno de occidente, comenta el analista, interrogado por AFP.

Francia ya abogó, durante la cumbre del G7 en Alemania, por una “diversificación de suministros” procedentes de Irán y Venezuela y frenar así la brutal alza de los carburantes provocada por la guerra en Ucrania.

El Brent del mar del Norte, referencia del crudo en Europa, ha subido un 20 % desde el inicio de la invasión el 24 de febrero, mientras que el estadounidense WTI, ha ganado 22 %.

Entre los factores que causan esta subida figuran la prohibición de importar hidrocarburos rusos, con un embargo estadounidense en marzo y medidas similares adoptadas a principios de junio por la Unión europea.

Una puja por los precios internacionales

En este contexto, los 23 miembros de la Opep+, que se reunieron a finales de junio para ajustar su producción, están sometidos a presiones internacionales para aumentar su oferta y garantizar un precio justo tanto para los consumidores como para los productores.

A principios de junio, respondieron parcialmente a las expectativas, aunque esta vez los analistas apuestan por un statu quo pese a los numerosos llamados para poner más crudo en el mercado.

Emiratos Árabes Unidos alega haber llegado al máximo de sus posibilidades, y Arabia Saudita se mantiene en la reserva, según comentó el presidente francés Emmanuel Macron. Los expertos ven en la reticencia de Arabia Saudita la voluntad de no incomodar a su aliado Rusia, el otro gran pilar de la Opep+.

Por tanto, solo quedan Irán y Venezuela, de momento sometidos a sanciones de Washington. Juntos, los dos países podrían aportar “una cantidad sustancial de petróleo al mercado de forma bastante rápida” afirma Craig Erlam, de Oanda.

Irán tiene una capacidad de hasta 4 millones de barriles diarios y Venezuela podría producir hasta un millón, según estimaciones de Swissquote. Del lado de Venezuela, país que dispone de las mayores reservas de petróleo probadas del mundo, la Casa Blanca anunció a mediados de mayo que se aligeraban algunas de las sanciones impuestas en 2019.

Con información de AFP.