en qué invertir

¿En qué invertir en 2021?

En medio de la incertidumbre actual, ¿cuáles son las mejores opciones para hacer rendir el dinero mientras sigue circulando el coronavirus?


No hay antecedentes de una situación como la que enfrenta la humanidad hoy: la falta de certeza frente al futuro próximo pone a muchas personas a dudar sobre las decisiones que son convenientes, porque no es posible proyectar resultados más allá del corto plazo. El año pasado fue prueba de ello: por ejemplo, ¿quién se imaginó que un bien básico como el petróleo llegaría a cotizarse a precios negativos?, ¿o que el oro y el bitcóin tendrían sus cotizaciones máximas? La volatilidad fue la regla del juego.

Todo indica que para esta vigencia la situación no ha cambiado mucho: para muchos países, la necesidad de volver a las cuarentenas con el fin de enfrentar la segunda y hasta una tercera ola de contagios del más mortal virus que haya enfrentado la humanidad en los tiempos recientes es hoy el común denominador. Y eso volvió a dejar en evidencia la dificultad para advertir lo que viene en materia económica y de inversiones.

Ese es el contexto general en que se mueven hoy los encargados de tomar decisiones para hacer circular el dinero.

En este especial sobre en qué invertir en 2021 fueron consultados expertos de 16 firmas de bancos, comisionistas de bolsa, fiduciarias y fondos de pensiones, para esclarecer el panorama en medio de tantas nubes negras.

Hay varios puntos para resaltar. Por un lado, la mayoría de consultados considera que la recuperación de la economía es inminente. La necesidad de mantener funcionando el aparato productivo llevó al Gobierno a tomar medidas drásticas, pero con restricciones de menor duración y sectorizadas. Se espera que eso no afecte tanto el sistema productivo como las cuarentenas generalizadas de 2020. Por eso, en promedio proyectan que este año la economía crecerá a una tasa aceptable: 4,74 por ciento. Así que hay razones para aguardar una considerable recuperación en muchos sectores.

Tampoco se esperan sobresaltos ni en el dólar ni en las tasas de interés, y hasta en uno de los frentes de mayor debilidad, el déficit externo, se prevé una normalización hacia el 3,5 por ciento del PIB, que sigue siendo alto, pero no a los niveles peligrosos que el país tuvo en vigencias anteriores sin pandemia.

No obstante, ese panorama macro, de relativa estabilidad, tiene como telón de fondo la incertidumbre que seguirá suscitando el virus mientras no llegue la vacuna a Colombia, así como los altos niveles de desempleo. Esas son las principales amenazas que ven los expertos para el desempeño de la economía y, en consecuencia, de las inversiones durante el presente año.

El Gobierno mantiene su promesa de empezar a vacunar en febrero, y de ahí en adelante avanzar paulatinamente hacia la normalización. Por eso, las autoridades siguen proyectando un crecimiento del PIB cercano al 5 por ciento. El problema sería que las vacunas se demoren demasiado, o que el plan para inocular a los colombianos no funcione como se tiene previsto. Esto no solo mantendría cerradas o frenadas a muchas industrias, sino que impediría que el consumo de los hogares vuelva a sus patrones del pasado, dado que hoy los ciudadanos son más cautelosos a la hora de gastar su dinero.

La laxa política monetaria internacional será otro factor determinante: habrá recursos circulando por cuenta de la decisión de la mayoría de bancos centrales de soltar las amarras de liquidez mientras sea necesario. Eso se verá reflejado en que las acciones nacionales e internacionales tendrán un comportamiento más favorable. Por eso, según los encuestados, serán el mejor activo en la canasta de opciones. Lo mismo ven con las criptomonedas: esperan valorizaciones a lo largo del año; sin embargo, no las recomiendan, porque las consideran un activo volátil y sin respaldo, que solo se ajusta a perfiles de inversión profesionales o más agresivos.

Este será un año en el que la incertidumbre seguirá reinando. No obstante, los expertos ven algunas señales que pueden ir clarificando el panorama para tomar las mejores decisiones a la hora de elegir en qué invertir el dinero.

Si invirtió un millón de pesos en enero de 2020, en diciembre del mismo año:

Perdió 135.000 pesos si invirtió en acciones colombianas (tomando el indicador Colcap).Perdió 205.400 si la apuesta fue el petróleo (sin contar el efecto cambiario).Perdió 892.000 pesos si la opción fue la acción de Avianca y 323.000 pesos si fue la de Ecopetrol.

Ganó 34.200 pesos si abrió un CDT a 90 días y lo fue renovando durante el año (esto sin descontar la retención en la fuente).Ganó 37.900 pesos si se inclinó por dólares y 152.000 pesos si fueron euros.

Ganó 194.000 pesos si invirtió en la acción del Grupo de Energía Bogotá y 178.000 pesos si lo hizo en la de Corficolombiana.

Ganó 251.000 pesos si invirtió en oro (sin tener en cuenta la tasa de cambio).Ganó 160.000 pesos si invirtió en el índice accionario S&P y 430.000 pesos si fue en el Nasdaq, de nuevo sin tener en cuenta el efecto cambiario.

Ganó 737.000 pesos si su opción fue bitcóin.

Ganó 34.200 pesos si abrió un CDT a 90 días y lo fue renovando durante el año (esto sin descontar la retención en la fuente).Ganó 37.900 pesos si se inclinó por dólares y 152.000 pesos si fueron euros.

Ganó 194.000 pesos si invirtió en la acción del Grupo de Energía Bogotá y 178.000 pesos si lo hizo en la de Corficolombiana.

Ganó 251.000 pesos si invirtió en oro (sin tener en cuenta la tasa de cambio).Ganó 160.000 pesos si invirtió en el índice accionario S&P y 430.000 pesos si fue en el Nasdaq, de nuevo sin tener en cuenta el efecto cambiario.

Ganó 737.000 pesos si su opción fue bitcóin.