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Diversificar la canasta exportadora, el gran reto del país

Las exportaciones colombianas de bienes no minero-energéticos crecieron 30,6 % más frente a igual periodo de 2021. Sin embargo, aún las ventas externas se concentran en pocos bienes y destinos, lo que representa un gran desafío para la aspiración de reducir la dependencia de los hidrocarburos.


En 2021, las exportaciones totales de Colombia fueron de 41.224 millones de dólares. Al compararlas con lo registrado en 2020 (primer año de pandemia), la variación fue de 32,7 por ciento, y de 4,4 por ciento, frente a 2019, de acuerdo con datos reportados por el Dane. Los combustibles, minerales y derivados impulsaron de nuevo la comercialización de productos nacionales en el mercado internacional.

El alza de 2021 fue jalonada particularmente por el crecimiento de 52,8 por ciento en las ventas externas de petróleo, sus derivados y productos conexos, que aportaron 34,6 puntos porcentuales al total. Un factor que ha favorecido las ventas externas es el incremento en los precios internacionales de productos como el carbón, el petróleo y el níquel.

Sin embargo, para Mauricio Santamaría, presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), el comportamiento de las exportaciones en 2021 no se traduce necesariamente en un buen resultado si se tiene en cuenta el incremento de las importaciones, que sumaron 61.101,4 millones de dólares. “Y estas, seguramente, van a seguir creciendo en este año, porque tenemos una demanda interna que está aumentando muchísimo y que, en parte, se satisface con importaciones. Entonces necesitamos que las exportaciones crezcan más”.

Los principales destinos de las exportaciones colombianas en 2021 fueron Estados Unidos, con una participación del 26,6 por ciento en el valor total exportado y del 28,8 por ciento de las de los bienes no minero-energéticos. En su orden, le siguen China, Panamá, India, Brasil, Ecuador y Turquía. Entre el 80 y el 90 por ciento de las ventas colombianas corresponden a productos minero-energéticos con destino a China, India, Turquía y Panamá.

Cerrejón es un complejo en La Guajira que incluye una mina a cielo abierto, una línea férrea y un puerto de exportación. Foto: Cerrejón
Un factor que ha favorecido las ventas externas es el incremento en los precios internacionales de productos como el carbón, el petróleo y el níquel. - Foto: Foto: Cerrejón

“Destinos como Estados Unidos, principal mercado de los productos colombianos, y Brasil y Ecuador, gracias a los acuerdos comerciales vigentes, presentan una mayor diversificación de las exportaciones colombianas. En el caso de los dos primeros, casi la mitad son productos no minero-energéticos (agropecuarios, agroindustriales y manufacturas). Para Ecuador, el 91 por ciento corresponde a bienes no mineros”, anota la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Ximena Lombana.

Sobre las exportaciones hacia Estados Unidos, María Claudia Lacouture, directora de la Cámara Colombo Americana (AmCham), resalta que hoy se ha invertido la proporción de los envíos hacia este país. “Mientras que, en 2012, el 71 por ciento eran mineras y el 29 por ciento no minero-energéticas, en 2021 el 60 por ciento fueron no mineras, una tendencia que muestra la reducción de la dependencia de los hidrocarburos en la canasta exportadora”, destaca.

Asimismo, Lacouture resalta el hecho de que Estados Unidos se haya mantenido como el principal destino de las exportaciones, a pesar del duro impacto de la pandemia en su economía. “En particular, las exportaciones no minero-energéticas de Colombia hacia ese país aumentaron en 34,8 por ciento en 2021 en comparación con 2019, y en 22,4 por ciento al analizar los datos de 2020. Según el análisis que hicimos desde AmCham, este resultado es el más grande desde que se tiene el Tratado de Libre Comercio; y en estos dos años, este sector fue el que jalonó las ventas hacia ese país”, asegura.

Buen comienzo de año

Para el periodo de enero-febrero de 2022, las exportaciones colombianas fueron de 8.003,8 millones de dólares, lo que muestra un aumento de 44,2 por ciento, frente al mismo periodo de 2021. Pero para Santamaría este resultado todavía no es contundente para decir que nos estamos recuperando a tasas mucho más importantes de crecimiento, porque hay que esperar a ver qué pasa a lo largo del año. “Estas cifras muestran que sí se han recuperado bastante las exportaciones y están creciendo a tasas más altas. Lo importante es que ese crecimiento se consolide a lo largo del año; y que no solo sea enero y febrero, porque se le compara con el año pasado, cuando las exportaciones fueron bajas”.

Las ventas del grupo de combustibles y productos de las industrias extractivas fueron de 4.153,7 millones de dólares: aumentaron 64,2 por ciento frente al mismo periodo de 2021. El Dane señala que este comportamiento obedeció principalmente al crecimiento en los envíos de petróleo, productos derivados del petróleo y productos conexos (54,6 por ciento), que contribuyó con 37,5 puntos porcentuales.

Por su parte, las exportaciones no minero-energéticas alcanzaron en el primer bimestre de 2022 los 3.371 millones de dólares. Lo anterior es 30,6 por ciento más frente a igual periodo de 2021, una variación de 36,3 por ciento con relación a 2020, y de 31 por ciento en comparación con 2019.

El Ministerio de Comercio destaca que estas cifras son producto de las exportaciones de bienes agropecuarios y de alimentos, así como de las manufactureras. En el primer caso, alcanzaron los 1.876,1 millones de dólares, un ascenso de 34,4 por ciento frente al periodo enero-febrero de 2021, y del 44,3 por ciento en relación con el mismo bimestre de 2019. Por el lado de las manufacturas, las ventas externas llegaron a los 1.539,3 millones de dólares, el valor más alto para este periodo desde 2013.

Santamaría precisa que, en general, estas son exportaciones con bajo contenido de innovación, ciencia y tecnología, que es uno de los retos futuros más importantes del país. “Este es uno de los temas que, sin duda, el nuevo Gobierno tendrá que afrontar, porque estamos en una situación a la que hay que tenerle cuidado: tenemos un déficit en cuenta corriente grande, un desbalance externo importante y si las exportaciones no consolidan su crecimiento, ese déficit va a seguir creciendo, y eso es una fuente de vulnerabilidad importante para Colombia”.

El desafío seguirá siendo diversificar la canasta exportadora, lo que significa dejar de depender de las ventas externas de hidrocarburos y lograr que otros productos alcancen el protagonismo del banano y el café, pues aún las exportaciones se concentran en estos pocos bienes y pocos destinos.