macroeconomía

Dólar e inflación | ¿Cómo afectan la comercialización de vehículos en el país?

Pese a las amenazas actuales en el mercado mundial, los gremios de este sector esperan un crecimiento para el cierre de este año.


El panorama económico del mundo hoy en día no es alentador para muchos sectores de la economía, especialmente para quienes dependen de las importaciones, por cuenta de factores como el aumento del costo de vida y el dólar que no cede, y en países como Estados Unidos y algunos miembros de la Unión Europea ya amenaza con una posible recesión económica.

Para el caso de Colombia, una inflación del 9,67 % en su acumulado anual, y un dólar que alcanzó a superar los 4.600 pesos esta semana, son señales de alerta para la industria nacional, por cuenta de la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de precios que habrá en muchos productos, por cuenta del encarecimiento de materias primas y aquellos elementos que se importan desde otros países.

Estos dos elementos están muy presentes en la industria automotriz, que pese a que proyecta seguir creciendo en lo que queda de este año, no baja la guardia ante los riesgos que se están presentando. Según un reciente informe de la Andi y Fenalco, al cierre de 2022 se proyecta un incremento en las matrículas de vehículos nuevos del 6,0 %, con alrededor de 265.000 unidades vendidas, en comparación con 2021.

El segmento de vehículos híbridos y eléctricos cuyo crecimiento el año pasado fue del 194,7 % frente, a 2020, pese a la pandemia y problemas de orden público, se proyectan crecimientos en 2022 respecto de 2021 por encima del 100 % tanto para los híbridos como para los eléctricos.

Según Juliana Rico, directora de la Cámara de la Industria Automotriz de la Andi, desde este sector están convencidos de que este buen desempeño se verá reflejado en un crecimiento del PIB, así como en la generación de empleo altamente calificado y un fortalecimiento de las relaciones comerciales con el exterior.

No obstante, los recientes cambios en los mercados mundiales siguen impactando a esta industria, que ha visto cómo aumentan significativamente los precios de sus materias primas e insumos, situación que finalmente se ve reflejada en los precios al consumidor, tal y como lo confirmó en una reciente entrevista con SEMANA el director del Dane, Juan Daniel Oviedo.

Según este funcionario, ya se está viendo –con las cifras de inflación a junio– el impacto en algunos productos. “En particular vehículos. Buena parte de la oferta interna tiene un componente importado. La inflación anual de los vehículos está en 13,83 %, un nivel que nosotros no habíamos visto desde finales de 2015 y comienzos de 2016″, explicó.

Estas cifras fueron respaldadas por Oliverio García, presidente de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), quien dijo que incluso la cifra del 13 % podría seguir aumentando, si se tiene en cuenta que frente a las problemáticas de la inflación y la escalada del dólar no se avizoran soluciones en el mediano o corto plazo.

“Una de las primeras cosas que hay que tener presente es que una vez pasó la pandemia, la demanda creció más rápido que la oferta y pues por acá empezaron a aumentar los costos. No podemos olvidar que esta es una industria que trae muchos componentes de China, Japón, Europa, Norteamérica y Centroamérica, los cuales también se usan para electrodomésticos, equipos tecnológicos y esto al final hizo que mucha demanda se fuera hacia allá y generara un desabastecimiento para nosotros”, explicó García.

Adicional a esto, para el presidente de Andemos la guerra en Ucrania también está generando afectaciones en el proceso de fabricación de vehículos, puesto que desde allí se exportaban muchos minerales clave en el desarrollo de los microcomponentes ya mencionados, los cuales escasearon una vez comenzó la invasión por parte de Ucrania.

“Si bien en este momento hay stocks y unas reservas que por ahora ayudan a frenar el aumento de precios finales al consumidor en la venta de vehículos, esto poco a poco se irá agotando e inevitablemente empezarán a subir, más si vemos que hoy en día el dólar se mueve por el orden de los 4.400 y 4.600 pesos”, agregó este experto.

El vocero de esta asociación aseguró que si bien la inflación golpea y encarece el precio de los vehículos en Colombia, no hay que olvidar que también incide en que el Banco de la República aumente las tasas de interés, para controlar el aumento del costo de vida, también incide en la pérdida de poder adquisitivo de las personas de a pie.

Pese a todo esto, según la Andi y Fenalco, la industria continúa apostando por el país, con nuevas inversiones, que repercutirán en la dinamización de la economía, generación de empleo e impulso en las regiones. Estos son los compromisos del sector con el desarrollo de la industria de proveedores que apuntan a la consolidación de la industrialización y la movilidad sostenible.