macroeconomía

Ucrania: millones de toneladas de alimentos siguen represadas por culpa de la guerra

Recientemente se reanudaron las exportaciones de grano desde este país.


La guerra en Ucrania está próxima a cumplir seis meses y los efectos de este conflicto siguen impactando a todo el mundo, ejemplo de eso es la inflación que no cede en países como Estados Unidos y algunos miembros de la Unión Europea, que han tenido que ingeniárselas para evitar una recesión económica.

Junto con la invasión rusa, también llegó la incertidumbre en temas de energía, petróleo y precios de materias primas, como los insumos agrícolas; que al final impactaron, entre otras cosas, los precios de los alimentos y los combustibles. Esto sin contar con los millones de dólares en pérdidas que enfrenta el territorio ucraniano.

No obstante, desde la semana pasada se abrió un halo de esperanza para todos, luego de que los gobiernos de Vladimir Putin y Volodímir Zelenski, llegaran a un acuerdo para permitir las exportaciones de grano desde Ucrania, país que es considerado como la despensa agrícola de Europa.

Gracias a esto, el pasado 3 de agosto partió el primer carguero desde Ucrania con cereales e insumos agrícolas, desde que comenzó este conflicto. En esta ocasión con destino hacia el Líbano y Turquía.

Así mismo, este fin de semana zarparon otros cuatro cargueros con unas 170.000 toneladas de granos de los puertos ucranianos de Odesa y Chornomorsk, en el mar Negro, según las autoridades ucranianas, gracias a un acuerdo para intentar aliviar la crisis alimentaria global provocada por la guerra.

El segundo convoy con entregas ucranianas acaba de salir de los puertos de Odesa y Chornomorsk: tres navíos desde Chornomorsk y otro desde Odesa”, indicó el ministerio ucraniano de Infraestructura en Telegram.

Según el ministerio, se trata de los cuatro cargueros “Mustafa Necati”, “Star Helena”, “Glory” y “Riva Wind” y tienen a bordo “cerca de 170.000 toneladas de mercancías”.

ONG como la organización humanitaria internacional World Vision recibieron con satisfacción la salida de estos cargamentos, pero esperan que esto “no sea flor de un día” y que más allá de las celebraciones, se trabaje para que este tipo de acuerdos sirvan como punto de partida para buscar salidas a esta guerra.

Si bien esta es una buena noticia, esta organización recordó que más de dos millones de personas en el Líbano necesitan ayuda de emergencia, además de 1,5 millones de personas refugiadas sirias que no tienen acceso a servicios básicos para subsistir, problemática que se agrava con lo que pasa entre Ucrania y Rusia.

En junio del año pasado, cerca de un tercio de los niños y niñas del Líbano no tuvieron acceso a una alimentación adecuada. Con el empeoramiento de la crisis de hambre y la escasez de cereales, World Vision teme que se convierta en una situación permanente para la mayoría de los niños y niñas”, indicaron en un reciente informe.

Jennifer Neelsen, directora de la respuesta a la Crisis de Ucrania para World Vision, insistió en que la gente no puede olvidar que toda guerra viene acompañada de hambrunas y el crecimiento de la inseguridad alimentaria. Así mismo, los conflictos no solo golpean a los bandos que lo protagonizan, también impactan con mucha fuerza a las personas más pobres en todo el mundo.

“Millones de personas en todo el mundo dependen del grano ucraniano. Sin él, los niños, niñas y sus familias se enfrentan a una mayor escasez de alimentos y a preocupantes subidas de precios”, dijo esta vocera.

Según esta ONG, casi 50 millones de personas están atrapadas en una crisis mundial de hambre a un paso de la hambruna, que pondría a los niños y niñas vulnerables en riesgo de desnutrición grave o incluso de muerte. Esta crítica situación se ha visto agravada principalmente por el conflicto de Ucrania, los conflictos en todo el mundo, la pandemia por covid-19 y el cambio climático.

Durante meses, el conflicto ha impedido cualquier envío marítimo, por lo que las agencias humanitarias, incluida World Vision, tienen la esperanza de que éste sea sólo el primero de un flujo regular de nuevos cargamentos. Ahora mismo, unos 20 millones de toneladas de grano están almacenadas en Ucrania. Esperamos que salgan”, agregó Neelsen.

Esta experta agregó que “la exportación de cereales no puede resolver todos los problemas de hambre derivados del cambio climático y los conflictos, pero es de esperar que reduzca la crisis y contribuya a que los precios sean más asequibles. Este envío es una gota en el océano de lo que se necesita, sin embargo, es un comienzo. Esperamos que el acuerdo se mantenga. Los flujos de alimentos deben incrementarse inmediatamente si queremos salvar vidas”, afirmó Neelsen.