inflación

¿Quiénes son los más afectados por la inflación según la Anif?

Después de muchos años, este indicador volvió a los dos dígitos en Colombia.


El aumento del costo de vida en Colombia para el mes de julio dejó preocupados a muchos sectores de la economía, que ven cómo todo se pone más caro, mientras los esfuerzos del Gobierno nacional para frenar la inflación parecen infructuosos, pese a las constantes subidas de tasas que viene realizando el Banco de la República.

Si bien decir que este indicador se encuentra actualmente en el 10,21 % es lo correcto, lo cierto es que al llevarlo a la realidad de la gente en la calle se traduce en que cada vez la plata alcanza para menos y las familias están teniendo que modificar el gasto en sus hogares, sacrificando ya no solo los lujos, sino el ahorro y hasta las cantidades que compran normalmente.

Así mismo, no hay que olvidar que los alimentos siguen siendo el grupo de bienes y servicios que más presiona los precios, no solo con las compras que hacen los hogares en los supermercados, sino en el gasto que realizan en los restaurantes, donde el corrientazo tuvo un fuerte aporte.

Los restaurantes y hoteles tuvieron una inflación de 15,20 % en el dato anual, mientras que muebles y artículos para el hogar mostraron una variación en los precios de 13,58 %. El transporte subió en 9,12 %, según los datos presentados por el Dane.

De acuerdo con los datos del Dane, mientras la inflación en los estratos altos estuvo muy por debajo del promedio nacional, al ubicarse en 8,75 %, en los niveles de la pirámide pobres y vulnerables fue de 11,74 %. Entre tanto, la clase media también sufrió una presión inflacionaria superior a la del promedio nacional, con 10,35 %.

Esta situación, según la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), requiere acciones urgentes de parte del Gobierno nacional, ya que los más pobres son los que están sufriendo los peores estragos del aumento del costo de vida. Mauricio Santa María, presidente del Centro de Estudios Económicos de esta asociación, señaló que ya no se trata simplemente de un tema de distribución de riquezas.

“Las divisiones que más presión están ejerciendo sobre el bolsillo de los colombianos son las que más pesan en la canasta de consumo de los hogares pobres. En otras palabras, el margen de maniobra de estos hogares frente al crecimiento de los precios es más reducido que el de los hogares de ingresos medios y altos”, explicó.

La Anif recordó que, al igual que en meses anteriores, las mayores contribuciones al resultado mensual se dan por cuenta de las divisiones de alimentos, de alojamiento y servicios públicos y de transporte, que juntas suman 0,52 pp de la variación mensual total. En otras palabras, casi 65 % de la variación mensual de los precios se explican por la dinámica de esas tres divisiones.

“En la división de alimentos, persisten los precios altos en productos fundamentales de consumo como el pollo, el azúcar, la carne de res, las hortalizas y el pan. Por su parte, el resultado de la división de alojamiento se deriva del alza en las tarifas del servicio de energía eléctrica, mientras que en la división de transporte el incremento de cerca de 150 pesos en los combustibles son el principal factor”, agregó Santa María.

El pollo, la carne de res y las hortalizas explican dos terceras partes de la variación mensual. El arrendamiento también fue clave para el resultado de julio. Y ni qué decir del vestuario, que tuvo incrementos de 3,6 %, en parte, porque el Día sin IVA fue en junio, jornada que contribuye a la baja en precios de estos productos que están dentro de las siete categorías exentas del IVA del 19 % que se aplica en esas jornadas.

“Si miramos los resultados anuales, la historia no es muy distinta. Las divisiones que más contribuyeron a la inflación mensual fueron los alimentos, el alojamiento y servicios públicos, las comidas fuera del hogar y el transporte, que juntas suman 8.8 puntos de la variación total de 10,21 %”, dijo este vocero de la Anif.

La Asociación Nacional de Instituciones Financieras cerró advirtiendo que no se puede pasar por alto la presión internacional que está recibiendo Colombia en este tema, especialmente por las exportaciones, razón por la cual se deben empezar a buscar alternativas para que esta problemática no siga creciendo.