Calma chica

Un año despues de que Argentina cesara los pagos de su deuda externa la calma ha vuelto al país austral. La tasa de cambio parece haberse estabilizado en 3,1 pesos por dólar. La producción industrial volvió a crecer en noviembre pasado, después de 27 meses de caídas continuas. La tasa de desempleo bajó de 22 a 18 por ciento y la confianza de los consumidores va en aumento. Pero lo que todo el mundo se pregunta es hasta cuándo durará la dicha. Si bien Argentina acaba de firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que le permitirá refinanciar sus deudas con organismos multilaterales, todavía le falta renegociar los 100.000 millones de dólares que le adeuda a acreedores del sector privado, una hazaña bastante difícil de lograr. Si a esto se suma la incertidumbre política y algunas reformas económicas clave que siguen en el aire, queda claro que es prematuro decir que lo peor ya pasó para Argentina.