tecnologia

Chips antisecuestro


En diciembre Danielle Daval, una niña británica de 11 años, recibirá un curioso regalo. Por decisión de sus padres le será implantado un microchip de silicio que emitirá ondas para que, en caso de que sea secuestrada, se pueda determinar su localización exacta con un aparato de posicionamiento global (ver recuadro). Esta decisión puede parecer un poco paranoica. La verdad es que no lo es tanto luego de que la compañía de seguros inglesa Hiscox informara que en los últimos ocho años aumentaron en un 70 por ciento los secuestros en el mundo. El profesor Kevin Warwick, un experto en cibernética, será el encargado de llevar a cabo el proceso. Warwick es pionero en este tipo de operaciones. En 1998 se implantó un microchip similar durante nueve días, por medio del cual podía encender a distancia las luces de su casa o la calefacción y ordenar que se abrieran las puertas.

La posible generalización del microchip localizador ha sido criticada por quienes piensan que, en el fondo, es una violación de la intimidad de los menores la cual, para ellos, también merece respeto.