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Cinco términos claves para tener en cuenta a la hora de buscar un banco

Una buena relación con estas instituciones influye en la búsqueda de una buena imagen financiera.


Sin duda, la relación de los colombianos con los bancos e instituciones financieras del país es de amores y odios, ya que, así como en muchas ocasiones se logra un préstamo clave para sacar adelante un negocio o cumplir un sueño, caer en el grupo de deudores morosos se puede convertir en un verdadero dolor de cabeza.

El desconocimiento de la forma en que trabajan los bancos e incurrir en prácticas nocivas para la salud financiera, como el sobreendeudamiento o el atraso en los compromisos adquiridos, generalmente se convierten en las principales razones por las que la gente daña sus estados e imagen ante estas empresas.

No obstante, en muchas ocasiones esto pasa más por desconocimiento que por negligencia y ante esto, expertos del Banco Popular lanzaron una guía en la que dejan claro que la educación financiera es un derecho y una herramienta fundamental para generar conciencia sobre la toma de decisiones financieras informadas y así lograr una buena administración de los recursos monetarios.

“Conocer los conceptos financieros básicos es de gran ayuda para el buen manejo y aprovechamiento de los productos bancarios. Se deben generar espacios donde las personas puedan aprender sobre esto con el fin de que las personas puedan incorporarlos en su cotidianidad, y alcanzar un mayor nivel de conocimiento sobre cómo estos los impactan día tras día”, indicaron inicialmente.

Una primera recomendación es “no solicite más plata de la que está en capacidad de pagar”: esto se refiere a la capacidad de endeudamiento, uno de los principales aspectos a considerar a la hora de solicitar un crédito, y que es básicamente la cantidad máxima de dinero que una persona puede pedir prestado, sin que esto afecte su estabilidad financiera.

“Por lo general, esta cantidad oscila entre el 30 % y el 40 % de los ingresos mensuales, de manera que no se comprometa la capacidad de la persona para suplir los gastos en el mes, cumplir con las metas de ahorro y así, poder pagar puntualmente las cuotas de los productos financieros en los tiempos y montos establecidos”, explicaron.

Luego de esto viene la inflación, la culpable de que normalmente se diga que “los precios están disparados… todo está carísimo”, ya que hace referencia al aumento de los precios que pagan los consumidores por los bienes y servicios necesarios para su diario vivir. En este caso, los costos tienden a incrementarse de manera sostenida en el tiempo, afectando el bolsillo de los ciudadanos.

“Según el Banco de la República, la inflación puede estar originada por cambios en variables fundamentales de la economía que aumentan la demanda o deterioran la oferta de un país. Por ejemplo, en el caso de la oferta, los incrementos en los precios se deben a: un mayor ingreso disponible de los hogares, que genera mayor demanda; tasas de interés muy bajas que desestimulan el ahorro e incentivan excesos de crédito, entre otros. También, la oferta se puede ver afectada de forma transitoria por incrementos en los costos de producción de las empresas, debido a aumentos elevados en los salarios o en los precios de las materias primas, cambios drásticos en el clima o situaciones del entorno”, añade esta guía.

En tercer lugar, el Banco Popular recomienda revisar y aprender un poco más de las tasas de interés, “para que así entiendan por qué le preguntan cuánto le están cobrando por determinado producto financiero”. Este ítem representa el cobro que efectúan las entidades financieras por los préstamos que realizan a las personas. Esta depende de varios factores, como por ejemplo la tasa de intervención del Banco de la República, principal mecanismo de intervención para regular la cantidad de dinero que circula en la economía.

“De igual manera, cuando se usa la tarjeta de crédito o se pide un préstamo, hay que entender en qué consiste la tasa de usura, que es el límite máximo que puede cobrar una entidad financiera por cualquier préstamo o financiación a plazos. Esta tasa la fija el propio mercado y es la Superintendencia Financiera la entidad encargada de validar su límite mensual”, explican en esta guía.

Por último, pero no menos importante, está la rentabilidad, para que de esta forma las personas sepan cómo invertir mejor su dinero. A la hora de escoger un producto de ahorro o inversión (fondos de inversión, CDTs, cuentas de ahorros, entre otros) se recomienda revisar muy bien las rentabilidades que estos ofrecen, de acuerdo con los tiempos durante los que se tendrá el producto.