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- Foto: Columnista FP

Reprográmate para algo más

Ser conscientes de que somos capaces de alterar nuestra percepción es algo realmente increíble, que nos puede transportar hacia una vida con propósito y tener los resultados que en algún momento pensábamos eran imposibles.


Por: Paul Raminfar

Un término que siempre ha generado mucha atención a la hora de hablar de programación mental sin lugar a dudas es el famosos concepto de “lavar el cerebro”.

Si hay algo interesante en este concepto es ver cómo un grupo de personas es capaz de alterar e influir en la percepción de la realidad de un individuo y de la manera en la que este actúa acorde a esa información.

Ser conscientes de que somos capaces de alterar nuestra percepción es algo realmente increíble, que nos puede transportar hacia una vida con propósito y tener los resultados que en algún momento pensábamos eran imposibles.

Un ejemplo de esto bastante común lo podemos ver con el famoso efecto placebo (o nocebo en su parte opuesta) en donde por influencia y pura imaginación, la persona es capaz de alterar su estado y generar un resultado diferente sin mayor estímulo externo, solo con la realización de una idea y lo que supone esta en nuestro organismo.

Si esto lo analizo objetivamente y tomo este concepto, podríamos concluir que todos los que contamos con facultades intelectuales normales, tenemos en este caso la capacidad de programarnos a gusto propio, con nuestros propios estándares y nuestras propias reglas, la pregunta es: ¿por qué no lo estamos hacemos? Ahora, ¿no es esta la razón por la que nos levantamos todos los días y tratamos de construir un futuro acorde a nuestras expectativas?

Todos tenemos sueños y metas, es algo natural pretender un futuro mejor, por lo que necesitamos comprender que partir de esta primicia tenemos el poder en nuestras manos, solo se requiere entender en el fondo qué es lo que en verdad estamos buscando.

Un error que nos está llevando al punto de partida es que de nada sirve pretender grandes resultados, metas y cómo cada uno de nosotros podemos marcar la diferencia, si en el fondo no tenemos la capacidad de traducir nuestros sueños y deseos en metas puntuales, claras y comprensibles que nos lleven a dar un siguiente paso al frente, un paso que podamos ver e interpretar como nuestra nueva lógica.

Es por eso que hoy en día vemos a la mayoría de personas que carecen de norte y se conforman con cualquier dirección, cualquier resultado está bien y si lo ponemos de manera práctica, esto precisamente está llevándolos a carecer de claridad e impacto en el día a día, acostumbrando a una sociedad a la incomodidad, a la mediocridad de malos resultados y haciendo creer a la mente común que lastimosamente este mal de muchos, es consuelo de tontos, lo cual no tiene nada de lógico ni nada de bueno.

Empecemos por entender que todos los seres humanos necesitamos de una cuota de coraje y valentía para autocuestionarnos y poner en perspectiva nuestra propia vida. Nada ni nadie va a hacer el trabajo sucio, pero una vez arranque este proceso, la nueva perspectiva te va a permitir ver y entender para que sirve cada acción y que ésta sea puesta en marcha como un nuevo plan hacia poder alcanzar un nuevo horizonte, nuevos objetivos, y la comprensión de lo que debemos y tenemos que hacer, para conquistar cada día.

Esto, en principio, te permite en el fondo comprender, lo que te va a ayudar a determinar las razones que en realidad te están moviendo hacia el frente y de esta manera ver y percibir un nuevo panorama con nuevas posibilidades, en otras palabras, una nueva programación de tu mente. Ahora, ¿cómo podemos reprogramarnos de cara a lo que queremos?

Empecemos por darnos cuenta que toda la información que entra a nuestros sentidos es interpretada en forma de ideas, imágenes y procesos que nos llevan a convertirnos en las personas que somos. Ser conscientes de esto te da la capacidad de ver desde la hora que te que te levantas con el despertador y el estado anímico con el que arrancas hasta la forma como estas terminando el día y los resultados que conseguiste.

Somos al final de cuentas el conjunto de acciones que se desarrollan en los hábitos que marcan nuestros días, por eso que quiero dejarte tres consejos con lo que puedes empezar a dominar y reprogramarte para tu éxito personal.

1. Levántate con intenciones. La clave de un día exitoso arranca en una mañana exitosa. Todos podemos ver un día lleno de posibilidades o limitaciones dependiendo de la forma como la información esta entrando a nuestra mente. Empieza el día con los objetivos claros y permítete sentirte victorioso desde el segundo que suena el despertador. No postergues tu primera victoria, es ese primer paso el que al final va a determinar el resto del día, si lo arrancas con impulso o con un freno marcará la tendencia. La clave aquí es no confiarte, cada día es una nueva batalla.

2. La información de consumo. Nuestra mente se alimenta con la información que le estamos suministrando día a día. ¿Ves las noticias?, ¿revisas el celular apenas abres los ojos?, ¿tienes el hábito de la lectura?, ¿qué estás leyendo?, ¿tienes hábitos como la meditación y el ejercicio como rutina diaria?

Empieza a cultivar estos hábitos y que estas fuentes de información y resultados nutra tu mente de ideas y procesos que te lleven a conquistar tus metas día a día.

3. La clave está en la meta. Saber qué quieres y tener la claridad de lo que estas buscando es fundamental. Revisa en la noche anterior y a primera hora en la mañana tus metas, las razones por las que vas a hacer que tu vida y tu día tengan sentido y verás que no solo puedes tener expectativas grandes, sino que adicionalmente puedes pretender tener lo que pocos tienen pero que muchos anhelan.

La programación es personal, se acomoda a cada persona y sus objetivos, solo que la mayoría no entiende que “lo que es fácil hacer, es fácil no hacerlo de la misma manera”, así que llénate de confianza, pero no dejes que una mala programación de tu mente, te quite la posibilidad del siguiente objetivo. Naciste con todo lo que se requiere para alcanzar tus metas, así que prográmate para el éxito.