Gloria Zea dejó un vasto legado en el mundo del arte colombiano. Construyó la sede del MamBo, desde Colcultura promovió la llegada de la ópera a Colombia, restauró importantes edificios y publicó libros que dejaron huella.
Galerias
La apasionante vida de Gloria Zea
Gloria Zea dejó un vasto legado en el mundo del arte colombiano. Construyó la sede del MamBo, desde Colcultura promovió la llegada de la ópera a Colombia, restauró importantes edificios y publicó libros que dejaron huella.
Gloria Zea dejó un vasto legado en el mundo del arte colombiano. Construyó la sede del MamBo, desde Colcultura promovió la llegada de la ópera a Colombia, restauró importantes edificios y publicó libros que dejaron huella.
Alberto  Lleras, a la izquierda en su matrimonio, la instó a estudiar en Colombia. Desde entonces su vida  cambió.
Alberto Lleras, a la izquierda en su matrimonio, la instó a estudiar en Colombia. Desde entonces su vida cambió.
Con el maestro Fernando Botero en su taller
Con el maestro Fernando Botero en su taller
Con el maestro Alejandro Obregón.
Con el maestro Alejandro Obregón.
'Tres mujeres en la fuente’, el primer Picasso que se vio en Colombia, traído por Gloria Zea del MoMa de Nueva York.
'Tres mujeres en la fuente’, el primer Picasso que se vio en Colombia, traído por Gloria Zea del MoMa de Nueva York.
 En su apasionante vida muchas personas hicieron una gran diferencia, sus mentores, colegas, amigos y figuras políticas que la alentaron y apoyaron. Abajo, con Marta Traba, primero su profesora en la Universidad de los Andes, luego su amiga. La argentina dejó en sus manos la dirección del museo en 1969.
En su apasionante vida muchas personas hicieron una gran diferencia, sus mentores, colegas, amigos y figuras políticas que la alentaron y apoyaron. Abajo, con Marta Traba, primero su profesora en la Universidad de los Andes, luego su amiga. La argentina dejó en sus manos la dirección del museo en 1969.
 Rogelio Salmona fue uno de sus compañeros del alma y sus gestos de generosidad llevan a Zea a las lágrimas. El arquitecto diseñó el edificio, cambió los diseños cuantas veces fue necesario y jamás cobró un centavo.
Rogelio Salmona fue uno de sus compañeros del alma y sus gestos de generosidad llevan a Zea a las lágrimas. El arquitecto diseñó el edificio, cambió los diseños cuantas veces fue necesario y jamás cobró un centavo.
Belisario Betancur apoyó activamente la construcción de los últimos pisos del MamBo,
Belisario Betancur apoyó activamente la construcción de los últimos pisos del MamBo,