medioambiente

Arranca proceso de recuperación de áreas afectadas por cultivos ilícitos en el Bajo Cauca antioqueño

Para 2021 se busca alcanzar la meta de 419.000 árboles sembrados y recuperar 420 hectáreas en los seis municipios del Bajo Cauca antioqueño.


El Bajo Cauca Antioqueño ha sido una de las regiones más afectadas por fenómenos como el narcotráfico y la minería ilegal, que han producido un daño ambiental muy grande por la erosión derivada de la tala indiscriminada de árboles.

Con el propósito de contrarrestar esta situación, el Gobierno nacional y varias entidades de ese departamento lanzaron el Proyecto de Recuperación de Áreas Degradadas, que tiene como meta sembrar 11 millones de árboles y recuperar 10.000 hectáreas de áreas afectadas por estos actos delictivos.

El plan será adelantado por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, la Gobernación de Antioquia, EPM, Corantioquia y la Reforestadora Integral de Antioquia (RIA). Este año se busca la siembra de cerca de 419.000 árboles y la recuperación de 420 hectáreas en los seis municipios del Bajo Cauca antioqueño: El Bagre, Caucasia, Nechí, Tarazá, Cáceres y Zaragoza, además de la generación de oportunidades de desarrollo económico para las comunidades locales mediante el cuidado del medioambiente, que generarán una menor presión a los bosques aún existentes.

Las organizaciones participantes y firmantes del convenio invertirán 4.407 millones de pesos para adelantar este proyecto. El gobernador (e) de Antioquia, Luis Fernando Suárez Vélez, destacó la importancia de trabajar unidos con diferentes instituciones para la protección del planeta y del proyecto.

“En nuestro Gobierno siempre trabajamos por el cuidado, la defensa de la vida y la igualdad para hacer de Antioquia un departamento más equitativo. Este proyecto trabaja en sintonía con esos dos propósitos porque mejora la calidad de vida a los territorios y sus habitantes para disminuir la huella ecológica”, aseguró.

Entre tanto, la directora general de Corantioquia, Ana Ligia Mora Martínez, señaló que “Antioquia los quiere; esta región es muy importante para nosotros y por esa razón seguiremos trabajando por la sostenibilidad de nuestra región”.

Arranca proceso de recuperación de áreas afectadas por cultivos ilícitos en el Bajo Cauca
Para dar cumplimiento al proyecto se pusieron en funcionamiento siete viveros instalados en los seis municipios de la subregión ubicados en: Caucasia, Zaragoza, El Bagre, Nechí, Cáceres y Tarazá, además de Valdivia. - Foto: EPM

Por su parte, la gerente Ambiental y de Gestión Social de EPM, Ana Milena Joya Camacho, aseguró que “estamos grandes aliados en este gran sueño de modelo de integración en el territorio; seguiremos aquí por muchos años y hoy reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando por Antioquia”.

En el corregimiento de Puerto Claver, en el municipio de El Bagre, predio La Lucía, se inició la recuperación de 120 hectáreas de suelos degradados con la siembra de más de 133.000 árboles.

Adicionalmente, el proceso de intervención avanza en el resguardo indígena zenú Pablo Muera, en el municipio de Zaragoza. Allí se recuperarán 78 hectáreas de áreas degradadas y se sembrarán 39.000 árboles de especies nativas, asociadas especialmente a cuerpos de aguas, quebradas, ecosistemas cenagosos, entre otros, priorizados como áreas de gran importancia para la conservación y/o restauración.

Este proyecto es impulsado por Zonas Futuro, estrategia del Gobierno nacional para combatir los cultivos ilícitos, consolidar la seguridad, la legitimidad institucional, reducir la pobreza y la desigualdad en territorios afectados por la violencia.

Para lograr la meta, el proyecto emplea como sembradores a mujeres y jóvenes, en gran parte afrodescendientes e indígenas, de asociaciones comunitarias cercanas a los predios intervenidos, además de personal perteneciente a la Red Vida de viveros comunitarios en el Bajo Cauca.

Dicha red, coordinada por RIA, está compuesta por siete viveros instalados en los seis municipios de la subregión ubicados en: Caucasia, Zaragoza, El Bagre, Nechí, Cáceres y Tarazá, además de Valdivia, que proveen buena parte del material vegetal para la siembra en los predios.

Dentro del componente educativo del proyecto se brindarán capacitaciones y talleres especializados en siembra a las comunidades participantes, además de sensibilizaciones para fomentar la implementación de hábitos que permitan el cuidado y la protección futura de las áreas restauradas.