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Libre de ‘greenwashin’: el rol de un certificador reputado para los objetivos de sostenibilidad

Algunas empresas con malas prácticas sostienen que sus productos son verdes, cuando en realidad no lo son. De ahí la clave de contar con un sistema de certificación confiable y reconocido.


Durante décadas, SGS, compañía que ofrece servicios de pruebas, verificación, certificación, consultoría y productividad, ha brindado soluciones a empresas de todos los tamaños para apoyar la implementación de procesos mejores y más eficientes. De esta manera, las organizaciones pueden lograr sus propios objetivos de sostenibilidad al medir el impacto de sus acciones, por ejemplo, verificando sus emisiones de CO2 .

Contar con una validación, inspección y medición enmarcadas en un sistema de certificación confiable y reconocido, guiadas por compañías con experiencia en sostenibilidad y en taxonomías verdes, como SGS, ayuda a alcanzar, actuar y divulgar sus objetivos ESG (environmental, social and corporate governance), con prácticas libres de greenwashing”, asegura José Bonivento Bruges, jefe de Sostenibilidad de SGS Colombia.

¿Cómo se realiza el proceso de certificación? De acuerdo con Bonivento, el proceso depende del sistema de certificación o sello verde; la mayoría se basa en el ciclo Deming o PHVA (planificar-hacer-verificar-actuar).

Si lo que se plantea es medir y verificar la huella de carbono, en el proceso de planificación la empresa selecciona el sistema de certificación ISO 14064 (evento, proyecto u organización), ISO 14067 (producto) o GHG Protocol, entre los más conocidos en Colombia.

En esta fase, se caracteriza el alcance y se analiza la información disponible. En la etapa de hacer, se cuantifican los inventarios de CO2 a fin de generar estrategias para la reducción y compensación de emisiones y sensibilización de los actores. En verificación, un auditor externo evalúa la información y declara la conformidad. Una vez se verifican las emisiones cuantificadas de CO2 equivalentes, la organización podría actuar tomando acciones de reducción, control y compensación frente a sus metas de sostenibilidad y contribuir a una mejora continua.

Un buen ejemplo

El sector constructor es un buen modelo para darse una idea del dinamismo que han adquirido los proyectos denominados verdes. Globalmente, SGS ha auditado más de 2.500 edificaciones que aspiran a una certificación EDGE, la cual otorga el título de construcción sostenible en el mercado inmobiliario y cuenta con el respaldo de la Corporación Financiera Internacional, miembro del Banco Mundial. Fue diseñada especialmente para mercados emergentes con el fin de reducir consumos de energía y agua, e incentivar el uso de materiales con baja energía incorporada en su fabricación, y así disminuir la huella de carbono.

Gracias al trabajo conjunto con Camacol (socio local EDGE del IFC en Colombia), Sintali (certificador EDGE, socio de SGS), a 2021 ejecutamos la certificación EDGE de cerca de 6 millones de metros cuadrados de edificación en proceso y construida en Colombia”, destaca Bonivento. Este comportamiento descrito por Bonivento revela un incremento del 200 por ciento en los metros cuadrados de edificación verde EDGE en Colombia, ya que en 2019 fueron 2 millones de metros cuadrados de edificación certificada.

*Contenido elaborado con apoyo de SGS.

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