El comportamiento de los gatos es muy diferente al de los perros. Nunca vas a ver a tu gato recibiendo efusivamente a quienes te visitan. Los felinos son animales muy cautos y muchos de ellos pueden llegar a ser extremadamente tímidos.
Cuando ven que alguien está en su territorio se toman un tiempo prudente para analizar la situación y aproximarse. Esta dinámica debe fluir naturalmente. Si bien hay gatos que se acercan a los visitantes para que los consientan, hay otros que su timidez no los lleva a comportarse de esa manera. Incluso, puede que nunca busquen interacción con las personas que te visitan. Eso es normal. Lo anormal es forzar las cosas. A continuación, te contamos qué debes hacer (o no), en estos casos.
1. No lleves a la fuerza a tu gato al sitio de la visita. Tampoco puedes decirle “ven a saludar que llegó gente a casa”, porque te ignorará. Te equivocas también si permites que tus visitantes persigan a tu gato o invadan su territorio más íntimo. Él decidirá si sale o no, si busca interacción o no. Su temperamento y su naturaleza son los que le dirán que hacer.
2. Nunca lo obligues a hacer algo que no quiere. De lo contrario le puedes generar un trauma y volverlo no solo más tímido, sino solitario y agresivo.
3. Deja que las cosas sucedan. Además debes garantizarle un ambiente seguro, que le genere confianza. Porque si durante las visitas lo persiguen o lo asustan, el proceso de socialización será más difícil y prolongado.
4. Toda persona que vaya a tu casa debe tener presente que tienes un gato. Si a alguien no le gustan o es alérgico a ellos, lo más prudente es que se reúnan en otro sitio. Porque lo peor que puedes hacer es encerrar a tu gato cuando alguien llega a tu casa. En ese caso se volverá más tímido y no le gustarán las visitas.
Si quieres conocer tips para que tu perro sea un buen anfitrión, lee también: Tu perro, un bien anfitrión
Texto: Guillermo Rico, médico veterinario.
Cuando ven que alguien está en su territorio se toman un tiempo prudente para analizar la situación y aproximarse. Esta dinámica debe fluir naturalmente. Si bien hay gatos que se acercan a los visitantes para que los consientan, hay otros que su timidez no los lleva a comportarse de esa manera. Incluso, puede que nunca busquen interacción con las personas que te visitan. Eso es normal. Lo anormal es forzar las cosas. A continuación, te contamos qué debes hacer (o no), en estos casos.
1. No lleves a la fuerza a tu gato al sitio de la visita. Tampoco puedes decirle “ven a saludar que llegó gente a casa”, porque te ignorará. Te equivocas también si permites que tus visitantes persigan a tu gato o invadan su territorio más íntimo. Él decidirá si sale o no, si busca interacción o no. Su temperamento y su naturaleza son los que le dirán que hacer.
2. Nunca lo obligues a hacer algo que no quiere. De lo contrario le puedes generar un trauma y volverlo no solo más tímido, sino solitario y agresivo.
3. Deja que las cosas sucedan. Además debes garantizarle un ambiente seguro, que le genere confianza. Porque si durante las visitas lo persiguen o lo asustan, el proceso de socialización será más difícil y prolongado.
4. Toda persona que vaya a tu casa debe tener presente que tienes un gato. Si a alguien no le gustan o es alérgico a ellos, lo más prudente es que se reúnan en otro sitio. Porque lo peor que puedes hacer es encerrar a tu gato cuando alguien llega a tu casa. En ese caso se volverá más tímido y no le gustarán las visitas.
Si quieres conocer tips para que tu perro sea un buen anfitrión, lee también: Tu perro, un bien anfitrión
Texto: Guillermo Rico, médico veterinario.









