Brasil es un volcán


Rio de Janeiro vive momentos de intranquilidad. Durante la semana pasada, hubo más de 50 saqueos masivos en varios supermercados de barrios periféricos de esa ciudad, forzando a la policía a intervenir con tiros y bombas lacrimógenas. Cuando la policía militar fue desplegada para proteger preventivamente las tiendas más grandes, los blancos de los saqueos pasaron a ser las pequeñas tiendas comerciales. Gran número de mujeres y niños participaron en tales acciones, las cuales hasta la fecha no han dejado ningún muerto o herido grave. Leonel Brizola, gobernador de esa provincia, acusó a grupos de extrema derecha de promover tales saqueos con el fin de póner fin al proceso de democratización del país. Aseguró que se trata de "métodos de la extrema derecha" que están siendo empleados contra "un gobierno humano que defiende los intereses de la población". La situación social de esa ciudad, como la de Sao Pablo y otras grandes capitales, es considerada al borde de una convulsión. Los saqueos multitudinarios, los frecuentes asaltos a personas, bancos y comerciantes, además de sucesivas evasiones de presos, constituyen los aspectos más sobresalientes de la actualidad brasileña. El desempleo el hambre, el alza del costo de vida y la reducción de los salarios son vistos allí como la causa de tal tensión social.