En medio de la “explosión” de casos de coronavirus y el aumento de la tasa de mortalidad por el que está pasando Europa, según la Organización Mundial de la Salud, otros países del mundo han tenido que tomar medidas para frenar la segunda ola de contagio o cuidarse para que esta no llegue.Esa fue la decisión que tomó China, al prohibir la entrada de viajeros de una decena de países afectados por el coronavirus, entre ellos Francia, Rusia e Italia, con el fin de evitar la propagación del virus en su territorio, donde surgió a finales del pasado año.El gigante asiático cerró prácticamente sus fronteras a finales de marzo y redujo drásticamente los vuelos internacionales, aunque empezó a abrirlos paulatinamente en los últimos meses.