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KFC se disculpó por enviar accidentalmente una alerta automática a los usuarios de su aplicación en Alemania que parecía instar a las personas a pedir comida del ayuno restaurante de comida el miércoles 9 de noviembre de 2022 para conmemorar el 84 aniversario de la Kristallnacht, la "Noche de los cristales rotos" (AP Photo/Paul Sakuma, File) - Foto: AP

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KFC se disculpó en Alemania por mensaje que conmemoraba ataque nazi

Este es considerado como el inicio del Holocausto que años más tarde concluiría con el cruel asesinato de 11 millones de personas.

La famosa cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken (KFC) tuvo que presentar disculpas a sus clientes en Alemania luego de que en una salida en falso enviara un mensaje a todos sus clientes en esa nación informando sobre una promoción de sus productos conmemorando de la Kristallnacht o la “Noche de los Cristales Rotos”.

La Kristallnacht se llevó a cabo en noviembre de 1938 a manos de los nazis, esta representa un momento doloroso para el pueblo alemán e Israel, ya que fueron días de violencia contra las sinagogas y comercios judíos que acabó con la vida de 90 personas.

Este es considerado como el inicio del Holocausto que años más tarde concluiría con el cruel asesinato de 11 millones de personas entre judíos, gitanos y otros grupos étnicos, sociales e ideológicos.

“¡Es el aniversario de la Noche de los cristales rotos! Date un capricho poniendo más queso tierno en tu pollo crujiente. ¡Ahora en KFCheese!”, expresaba el mensaje comercial enviado a sus clientes.

De inmediato, las redes sociales en Alemania estallaron de indignación ante tal anuncio, por lo que al pasar una hora de haber cometido el error, la marca emitió una nueva comunicación a sus clientes pidiendo disculpas por lo sucedido.

“Lo sentimos mucho. Revisaremos nuestros procesos internos de manera inmediata para que esto no suceda de nuevo. Por favor, discúlpenos por el error”, expresan en el mensaje.

Según la compañía, el fallido mensaje se debe a errores en los procesos internos, por lo que anunciaron revisiones para identificar las fallas con el objetivo de que este tipo de hechos no vuelvan a suceder. KFC asegura que su sistema de notificaciones (push) está vinculado a un calendario de efemérides, por lo que no identificó el peso simbólico de aquel día.

Este es considerado por algunos internautas como el peor error de marketing de este mes.

La famosa marca de comida reiteró sus disculpas mediante un escrito a medios de comunicación en el que reitera su compromiso con el respeto, igualdad e inclusión.

“Entendemos y respetamos la gravedad y la historia de esa jornada, y seguimos comprometidos con la igualdad, la inclusión y el sentido de pertenencia para todos”, explica.

Pidió un sándwich y le dieron 3 millones de dólares

JoAnn Oliver buscaba almuerzo en el mes de septiembre y acudió a la famosa cadena de venta de pollo frito KFC para comprar un sándwich; sin embargo, se llevaría algo más que un emparedado.

Cuando llegó la hora de entregar el pedido, quien atendía a la mujer le entregó una bolsa en la que se suponía que iba la comida que Oliver había ordenado para su almuerzo, y allí fue cuando sucedió lo inesperado.

La hambrienta clienta metió la mano en la bolsa y no encontró comida, sino 543 dólares, unos $ 2.660.000 al cambio de este 20 de octubre en Colombia. En este momento, la duda se apoderó de la mujer, quien no sabía qué estaba sucediendo y por qué había recibido esa suma de dinero en su pedido.

Una vez lo contó y se percató de que obviamente se trataba de un error, Oliver acudió a la policía de Jackson, localidad donde hizo su pedido, para ponerla al tanto de lo sucedido y proceder con la devolución del dinero.

“Mi compañero de trabajo dice: ‘¿Qué es? ¿Qué ocurre?’. Y le di la vuelta a la bolsa para mostrársela. Y estaba llena de dinero. Ella comenzó a tomar fotografías. Así que dejé el sándwich”, dijo Oliver, según el portal de noticias NBC.

El mismo portal señala que el compañero con el que la mujer acudió al restaurante le insinuó que si con ese dinero se podrían ir de compras, a lo que ella respondió con un rotundo “no”.