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Más de 50.000 rosas y 500 disparos: la historia del primogénito del Chapo

Tras la recompensa que ofrece Estados Unidos por la captura de los hijos del Chapo Guzmán, se recuerda la historia del primogénito del hombre que dejó un pueblo sin flores.


El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este 16 de diciembre que corresponde a su Gobierno la detención de los hijos del narcotraficante Joaquín ‘Chapo’ Guzmán, tras el anuncio de Estados Unidos de una millonaria recompensa por su captura.

“Si están en territorio nacional, a quien corresponde detenerlos es a la autoridad nuestra, no se permite que ninguna fuerza extranjera actúe en esta materia y en ninguna otra en nuestro territorio”, declaró López Obrador en su habitual conferencia de prensa matutina.

Una nueva orden ejecutiva de Washington, emitida el pasado 15 de diciembre, ofrece cinco millones de dólares por la detención de cada uno de los cuatro hijos de Guzmán, como parte de su estrategia contra actores internacionales del narcotráfico.

Ovidio Guzmán López, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar y Joaquín Guzmán López, hijos del Chapo, condenados a cadena perpetua en Estados Unidos, forman parte de un listado de 25 objetivos relacionados con el tráfico de opioides sintéticos.

López Obrador recordó que en octubre de 2019 ordenó liberar a Ovidio Guzmán luego de un operativo que había logrado capturarlo en Sinaloa, pero que detonó la reacción de “una fuerza mayor y todo el despliegue” del grupo criminal que puso en riesgo a la población.

“Si hicimos bien, si hicimos mal, ya la historia lo dirá”, expresó el mandatario.

Un hijo del Chapo hace falta

Se trata de Édgar Guzmán López, el primogénito del narcotraficante. Un hombre que gracias a su muerte dejó un pueblo y a las madres sin rosas para mayo de 2008.

Su muerte, además, ocupó las primeras planas de los periódicos locales debido a que fue abordado en un centro comercial, del Desarrollo Urbano Tres Ríos, por un grupo de pistoleros que le disparó a quemarropa. Según los mismos medios y algunos testigos, se dice que Édgar recibió alrededor de 500 disparos.

El primogénito del Chapo ese día estaba acompañado de su primo, César Ariel Loera, y de Arturo Meza Cázares, hijo de Blanca Margarita Cázares, alias La Emperatriz, quienes también murieron en el ataque.

Según la viuda de Édgar, Frida Muñoz Román, lo mataron los sicarios de los Beltrán Leyva en un ajuste de cuentas.

El jefe, el Chapo Guzmán, en medio de su tristeza les pidió a sus hombres comprar todas las rosas de Culiacán para el entierro de su hijo. Ese día, según relatan los medios locales, los vendedores de este producto no pudieron resistirse y debieron vender todo su producido. Fueron 50.000 rosas las que se usaron para darle el último adiós al hijo del narcotraficante.

La madre del joven, Griselda López Pérez, por su parte, al enterarse de la noticia aseguró que no era culpa del joven ser hijo del líder del Cartel de Sinaloa. Además, estaba impactada y reacia ante la noticia.

Una canción en honor al hecho

El cantante de corridos mexicanos Lupillo Rivera escribió una canción llamada ´50 mil rosas´ en la que habla del hecho que dejó sin esta flor a Culiacán en mayo de 2008.

“50 mil rosas rojas se vendieron en Culiacán llegando el 10 de mayo listos para celebrar, pero unos días antes se nos fue Édgar Guzmán (…). El montonal de rosas a ninguna madre enviaron, todas fueron para un hombre que siempre respetaron”, dice la canción del corrido típico del país.

*Con información de AFP.