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Masacre en Texas: esta fue la letal arma usada en el tiroteo en escuela de EE. UU.

En el tiroteo fallecieron 23 personas en total.


El terrible saldo de la masacre cometida en un escuela primaria de Texas está muy relacionado con el hecho de que el asesino, Salvador Ramos, estaba equipado con una variante civil de un fusil de asalto militar concebido para hacer el mayor número de víctimas posibles en un tiempo récord.

Conocido en Estados Unidos como AR-15, es un fusil semiautomático que tiene múltiples versiones. Su diseño militar es “M16″, el cual puede ser descargado en modo automático.

El martes en Uvalde, Ramos logró matar a 19 estudiantes y dos profesores, a pesar de que la Policía estaba en el lugar. Pero incluso antes, los AR-15, de venta libre, ya habían demostrado su triste eficacia en la serie de tiroteos que enlutaron a Estados Unidos.

“No existe diferencia importante entre estos (fusiles) y armas militares”, resalta el Violence Policy Center, un centro de estudios especializado.

Bien sea durante la matanza perpetrada en julio de 2012 en un cine de Colorado (82 víctimas, 12 muertos), la masacre cinco meses después en una escuela primaria de Connecticut (26 muertos, 20 niños) o el atentado yihadista en diciembre de 2015 en San Bernardino en California (36 personas afectadas, 14 fallecidas), se usaron estos fusiles ligeros dotados de cargadores con gran capacidad, de hasta 30 balas y más.

Un tirador, más de 500 víctimas

El 1.° de octubre de 2017, el sexagenario que disparó desde el piso 32 de su hotel en Las Vegas, dejando 58 muertos y alrededor de 500 heridos en medio de un concierto de música country, tenía varios de esos fusiles.

Un mes después, el hombre que asesinó a 25 personas en una iglesia de Texas, en pleno oficio religioso, también tenía un AR-15.

Al igual que Nikolas Cruz, el joven que sembró la muerte en el liceo de Parkland en Florida el día de San Valentín de 2018.

En ese mismo estado en 2016, en un club gay de Orlando, más de cien víctimas cayeron bajo las balas de un solo agresor equipado con este fusil de asalto: 49 murieron y se constataron heridas muy graves en varios de los 53 sobrevivientes, dada la extrema velocidad de los proyectiles y su capacidad para destrozar tejidos.

“Estas armas son usadas para cometer actos terribles. Se les llama máquinas perfectas de matar. Propulsan a una velocidad vertiginosa balas que atraviesan los cuerpos y causan carnicerías terribles”, declaró en aquel momento Joe Biden, entonces vicepresidente de Barack Obama.

En 1994, el Congreso estadounidense adoptó una ley que prohibió durante diez años los fusiles de asalto y algunos cargadores de gran capacidad. La prohibición expiró en 2004 y, desde entonces, nunca fue renovada, pese a múltiples intentos. La idea de un retroceso legislativo en el tema se desvaneció.

De hecho, el mercado de estos fusiles extremadamente peligrosos tiene el viento en popa. Los fabricantes los presentan como objetos de caza, deportes o esparcimiento, o como la mejor respuesta a la necesidad de autodefensa de los estadounidenses.

“No sabía que tenía armas”

Este miércoles 25 de mayo, Rolando Reyes, de 74 años, abuelo del autor de la masacre en la escuela Uvalde, Salvador Ramos, reveló que la familia no tenía idea que su nieto compró de manera legal dos AR-15 la semana pasada.

El familiar del tirador lo describió como un adolescente tranquilo que pasaba la mayor parte del tiempo solo en su habitación.

Ramos, de 18 años, fue asesinado a tiros por la Policía este 24 de mayo después de matar a 19 estudiantes de cuarto grado y dos maestros en la Escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas.

El motivo del pistolero sigue sin estar claro. Primero le disparó a su abuela en la cabeza, en su casa, y luego robó su auto y lo condujo a la escuela, estrellándose en una zanja antes de entrar al salón de clases y abrir fuego.

La abuela de Ramos sobrevivió a pesar de recibir un disparo en la cabeza. Ella está en el hospital.

Ramos cumplió 18 años el 16 de mayo y rápidamente compró dos AR-15 y más de trescientas municiones para armas. Los compró en la tienda Oasis Outback en Uvalde, a 10 minutos en auto de la casa de su abuela.

Su abuela, que se cree que es Celia Martínez, de 66 años, lo llevó a cenar a Applebee’s para celebrar su cumpleaños. El miércoles por la mañana, su esposo Rolando Reyes, de 74 años, le dijo a ABC News que ninguno de ellos sabía que su nieto compró las armas.

“No sabía que tenía armas. Si lo hubiera sabido, lo habría denunciado”, dijo Rolando, quien tiene una condena por un delito grave y no puede estar en una casa con armas de fuego.

Ramos se fue a vivir con sus abuelos después de discutir con su madre sobre el corte del wifi en su casa.

“Era muy callado, no hablaba mucho”, dijo su abuelo.

El joven no vivía con su madre porque tenían ‘problemas’, agregó el abuelo, quien dijo que el martes estaba fuera de la casa cuando el adolescente abrió fuego. Un vecino lo llamó para decirle que le habían disparado a su esposa, pero cuando regresó a la casa, Ramos se había escapado en el auto de su abuela.

“La vecina me llamó y me dijo que le habían disparado. Cuando vine aquí dijo que se había largado. Es algo que aún no he asimilado”, dijo.