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Este viernes se lanza en Bogotá la primera cámara de comercio para la comunidad LGBT de colombia.

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Homosexuales reciben 77 latigazos por tener sexo en Indonesia

Cientos de personas fueron testigos de los múltiples golpes que recibieronen un parque de la ciudad de Tamansari en Banda Aceh, Indonesia, tras ser denunciados por sostener relaciones sexuales entre sí.

La comunidad LGBTI (Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transgénero e Intersexuales) ha sido ampliamente vulnerada con el paso de los años. Por lo menos el 1,2 % de las personas entre los 18 y 65 años habitante de centros urbanos en Colombia se identifica como lesbiana, gay o bisexual, mientras que un 0,05 % se identifica como transgénero.

Así lo demostraron los datos recopilados por la Encuesta Multipropósito de Bogotá y la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENCSPA), que reveló el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en la entrega de agosto de 2020.

Según el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, ese 1,2 % estaría compuesto por 56.000 mujeres lesbianas, 105.000 hombres gais y 85.000 personas bisexuales. De estas últimas, 49.000 son mujeres y 36.000 son hombres.

El más reciente informe de la Defensoría del Pueblo sobre la situación de las mujeres y las personas con orientación sexual e identidad de género diversas (OSIGD), refugiadas y migrantes en zona de frontera reveló que de los 1.617 casos de violencias basadas en género en las regiones de Arauca, La Guajira, Norte de Santander, Ocaña, Putumayo y Santander, el 12 % correspondió a personas con OSIGD.

La Defensoría indicó, de hecho, que la participación de mujeres y personas con OSIGD en espacios de incidencia “no solo se afectó, sino que convirtió en un factor de riesgo asumir este tipo de liderazgo. Las amenazas y los hostigamientos se extendieron en muchos casos a las comunidades que representaban”.

Este jueves se presentó un caso de homofobia que, si bien no ocurrió en Colombia, da cuenta de la vulnerabilidad que aún se ven obligados a experimentar en el mundo.

Cientos de personas fueron testigos de los múltiples golpes que recibieron dos hombres en un parque de la ciudad de Tamansari en Banda Aceh, Indonesia. Allí, desde 2015 entró en vigencia una ley islámica que prohíbe la homosexualidad. Desde entonces, esta escena se ha repetido una y otra vez.

Según dicha norma, por más increíble que parezca, aquellas personas que son encontradas teniendo las mal llamadas prácticas homosexuales son reprendidas por las autoridades y se ha dado cuenta de que actualmente la mayoría de personas que sufren tales vejámenes son en su mayoría hombres.

En el caso más reciente, dos hombres fueron sometidos al escarnio público y recibieron en total 77 azotes, luego de que unos vecinos los denunciaran ante la policía religiosa islámica por estar teniendo relaciones sexuales.

Para muchos, esto puede parecer sacado de la Edad Media, pero es una triste realidad que viven cientos de personas con orientaciones sexuales e identidades de género diferentes a la heterosexualidad en el mundo. En este aspecto inciden las religiones que rigen en algunos países.

Los jóvenes, de 27 y 29 años de edad, recibieron los azotes en la espalda ante la mirada de más personas que vieron sus gestos de dolor, provocados por cinco agentes islámicos que vestían túnicas y capuchas, y que se turnaban para seguir violentándolos.

Heru Triwijanarko, el jefe de la policía interino de la Sharia en Banda Aceh, aseguró que los hombres habían sido arrestados por la policía islámica en noviembre pasado luego de que “los residentes sospecharan” después de lo cual dicha policía irrumpió “en su habitación alquilada, donde fueron sorprendidos teniendo relaciones sexuales”.

Tras el arresto, el Tribunal de la Sharia –la ley islámica–, el cuerpo de derecho islámico, condenó a cada uno de los hombres con 80 azotes; sin embargo, recibieron 77 por una remisión debido al tiempo que tuvieron que pasar en prisión.

Es de resaltar que estas dos personas no fueron las únicas condenadas por las autoridades islámicas. Otras cuatro fueron objeto de 17 accidentes cerebrovasculares por haber tenido relaciones extramaritales y 40 más por beber alcohol.

Los islámicos condenan acciones que, según ellos, atentan contra la moral. Un código de la ley islámica permite que se impriman hasta 100 latigazos por delitos que atenten contra esta disciplina filosófica, incluido el sexo entre personas del mismo género, así como aplica para las mujeres que utilizan ropa ajustada, los hombres que no practican las oraciones los viernes, todos aquellos que cometen adulterio o quienes encuentran en juegos y tomando bebidas.

Salvo Aceh, en el resto de Indonesia la homosexualidad no es ilegal, aunque sí ha sido criticada en múltiples ocasiones.