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Alias Uriel y la pistola blanca que tenía de amuleto

La ubicación de Andrés Felipe Vanegas Londoño habría sido entregada por hombres de su anillo de seguridad. Detalles del operativo.


En las últimas horas, la fuerza pública propinó uno de los golpes más fuertes a la guerrilla del ELN que delinque en los departamentos de Chocó y Antioquia. El golpe fue contra Andrés Felipe Vanegas Londoño, alias el comandante Uriel, cabecilla político del frente de guerra occidental.

En una operación combinada entre la fuerza pública, se logró dar con la ubicación de este cabecilla, quien era el encargado, según las autoridades,de la conformación de células urbanas a través de las redes sociales. La fuerza pública aseguró que alias Uriel entró en el radar de los objetivos de alto valor en febrero de 2018, cuando a través de un trino promovió un paro armado, lo que llamó la atención de los investigadores.

Según el director de la Policía, el general Óscar Atehortúa, alias Uriel tenía una larga trayectoria criminal. “Indudablemente en febrero de 2018 fue la primera vez que a través de un trino llamó la atención de todo el país y de las autoridades porque comenzó a promover un paro armado en el territorio nacional”, dijo el general.

La pistola blanca de alias Uriel
La pistola blanca de alias Uriel - Foto: SEMANA

El oficial agregó que la carrera criminal de Uriel llevó a la fuerza pública a identificar cinco puntos donde posiblemente hacia presencia. “Gracias a fuentes humanas y trabajos técnicos logramos establecer que este delincuente se movía especialmente en tres municipios, Novita e Itsmina, entre otros”, agregó Atehortúa, sin precisar el tercero de ellos.

El director de la Policía agregó que entre los elementos que le fueron ubicados a alias Uriel se encuentran computadores, armamento, prendas de uso privativo de la fuerza pública y una pistola color blanco. Según conoció Semana Noticias, esta arma de fuego era considerada por alias Uriel como su amuleto de buena suerte, debido a que se la había regalado en el año 2017 alias Pablo Beltrán, integrante del COCE del ELN.

Otro de los detalles que conoció Semana Noticias es que fueron personas de su anillo de seguridad los que habrían entregado la información sobre su ubicación y que permitió dar luz verde a las fuerzas especiales para la operación militar. Por esta información, fuentes de la Policía confirmaron que se pagará una recompensa superior a los 500 millones de pesos a quienes entregaron los datos del campamento donde se encontraba alias Uriel.

Por su parte, el general Luis Fernando Navarro, comandante de las Fuerzas Militares, calificó el resultado como un contundente golpe en contra de la guerrilla del ELN. Según dijo, fueron dos años de inteligencia sostenida contra este cabecilla que permitió dar con su anillo de seguridad, que estaba compuesto por 15 personas.

Andrés Felipe Vanegas Londoño, alias Uriel, con 25 años de trayectoria delictiva en el ELN, tenía en su contra una orden de captura por homicidio agravado, secuestro agravado y rebelión y era uno de los objetivos de alto valor de las autoridades. Por información que condujera a su captura o neutralización se ofrecía una recompensa de hasta 500 millones de pesos.

Tenía línea directa con Pablo Beltrán, integrante del Comando Central del ELN, y utilizaba las redes sociales como plataforma mediática nacional e internacional para difundir las acciones criminales, planteamientos y propaganda de esta organización terrorista, en las cuales desafiaba de forma directa y constante al Estado colombiano con la intención de generar escenarios de desestabilización, sobre todo en los centros urbanos.

Alias Uriel fue uno de los cabecillas del ELN que reconoció la autoría de este GAO en el atentado contra la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional General Santander, en el cual fallecieron 22 cadetes y expresó la intención de dar continuidad a este tipo de atentados terroristas contra otras instalaciones militares o policiales en el país.

A raíz de ese ataque, Duque sepultó los diálogos de paz iniciados con el ELN por su antecesor, Juan Manuel Santos. En el mismo evento, anunciada la baja, el fiscal general, Francisco Barbosa, precisó que la muerte ocurrió durante “un enfrentamiento” con la fuerza pública en el municipio de Nóvita. Asimismo, advirtió que el Frente de Guerra Occidental no renunciaría a los recursos que percibe de la renta criminal del narcotráfico y aceptó la participación de las redes urbanas del ELN en los ataques violentos contra los CAI de Bogotá a inicios de septiembre.