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Bucaramanga informó que su ocupación UCI está en el 100%. La alcaldía hace un llamado para que fortalezcan las medidas de bioseguridad.
Los médicos sufren un desgaste debido a la sobrecarga de los hospitales y pacientes. - Foto: UCI en Bucaramanga

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Coronavirus en Bogotá: advierten que jóvenes están muriendo en menos de 12 horas, aún sin comorbilidades

El personal de salud en la capital asegura que los servicios de urgencias ya no dan abasto y se acaban los insumos para atender a los pacientes. La situación es crítica.

Los médicos de Bogotá han revelado la dramática situación que viven los hospitales de la ciudad que ya no pueden recibir más enfermos y advierten que el tercer pico de la pandemia, que completa cerca de seis semanas, ha sido el más difícil de todos.

La ciudad amaneció este miércoles 9 de junio con una ocupación de las camas de cuidados intensivos, para atender a pacientes con la covid-19, del 98,2%, lo que significa que solo quedan 40 camas disponibles.

Sin embargo, según el testimonio de los médicos, se podría decir que la ocupación está por encima del 100 % pero que, como hay rotación de camas, algunas se van desocupando y por eso no se da un reporte final de UCI completas. “Nosotros en la subred tenemos unas 123 UCI. Somos una de las más grandes a nivel nacional, y algunas se van desocupando, pero en urgencias la ocupación es total”, aseguró al diario El Tiempo el médico especialista Jhon Édison Parra Mancipe, coordinador de las unidades de cuidado intensivo (UCI) de la Subred Sur, específicamente de los hospitales Meissen y El Tunal.

Además, de acuerdo con el doctor Parra, hay preocupación por el fallecimiento de jóvenes que se están muriendo en menos de 12 horas aún sin tener alguna comorbilidad.

Los médicos viven un desgaste profundo y. si bien están acostumbrados a convivir con la muerte, esto ha representado un impacto psicológico irreparable para ellos. “Ya no estamos viendo tantos ancianos morir; lo bueno es que la inmunización sí tiene efecto, también en el personal médico. Pero ver fallecer a tantos jóvenes de forma tan temprana es terrible”, dijo el doctor Leonardo García, director del Colegio Médico de Bogotá y Cundinamarca a El Tiempo.

Además de la tensión por el aumento de los casos de coronavirus y la drástica reducción de camas para atenderlos se suma la saturación de las salas de urgencias que no dan abasto no solo con pacientes con síntomas de la covid-19 sino con otro tipo de padecimientos.

Según el doctor Parra, hay espacios donde se están requiriendo camas para 30 o 40 pacientes solo hay tres y, de acuerdo con el doctor García, la situación es crítica en Clínicas como Marly y San Rafael donde la sobreocupación de las salas de urgencias es del 331 % y 400 % respectivamente.

Otra difícil situación que se suma a los problemas por los que está pasando el sistema de salud bogotano tiene que ver con los insumos médicos y la escasez de los mismos. De acuerdo con los médicos, si bien la red pública mantiene todavía inventario, los bloqueos han frenado la entrada de muchos de los medicamentos lo que genera incertidumbre en el caso en que se acaben y no haya con qué atender a los pacientes.

El drama de los médicos

Ante la sobrecarga personal, mental y psicológica, muchos médicos han decidido retirarse de su profesión o incluso reducir las horas de trabajo debido a que están sufriendo de un desgaste total.

De acuerdo con el diario El Tiempo, antes de la pandemia, los médicos trabajaban entre 46 a 60 horas a la semana en diferentes trabajo, sin embargo, las jornadas se han reducidos y muchos de ellos entran en crisis y deciden retirarse por temor a afectar a sus familiares o círculos sociales. “La muerte desgasta, por más de que estemos acostumbrados a ella”, lamentó Parra.

Además, los médicos han tomado la decisión de abandonar sus carreras también por la misma indolencia e irresponsabilidad de la gente. “Uno no entiende cómo en medio de una de las pandemias más críticas de la historia hay gente que sale a protestar sin tapabocas, sin distancia, sin lavado de manos. No queremos que nos llamen héroes, pero sí que valoren nuestro esfuerzo porque la vocación se desgasta”, afirmó Parra.

Para los médicos no hay salida. solo esperan seguir cumpliendo con el sistema de priorización de sus pacientes y que el plan de vacunación avance con mayor velocidad