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Durante la visita de seguimiento a las condiciones de derechos de la población privada de la libertad adelantada por la Defensoría del Pueblo se determinó que el hacinamiento persiste y alcanza un porcentaje del 24 %.
Durante la visita de seguimiento a las condiciones de derechos de la población privada de la libertad adelantada por la Defensoría del Pueblo se determinó que el hacinamiento persiste y alcanza un porcentaje del 24 %. - Foto: Defensoría del Pueblo

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Defensoría del Pueblo pide medidas urgentes para proteger a la población de Caldono, Cauca

Desde hace varios días, la comunidad ha advertido sobre un inminente enfrentamiento entre grupos armados ilegales en la zona.

A través de un comunicado a la opinión pública, la Defensoría del Pueblo ha pedido a las autoridades competentes medidas de protección urgentes para la población civil que está en riesgo en zona rural del municipio de Caldono, en Cauca.

De acuerdo con la entidad, desde hace varias semanas se ha venido advirtiendo sobre un inminente enfrentamiento entre los grupos armados ilegales que realizan actividades criminales en la zona y que podrían afectar a los residentes de este municipio.

El llamado de la Defensoría ha sido para la institucional del orden regional y nacional, para que implementen medidas que protejan a los habitantes de la zona.

“Tras los recientes combates en las zonas aledañas al municipio y la aparición de mensajes en redes sociales con el aviso acerca de la pronta materialización de los enfrentamientos, además de la exigencia a las comunidades, particularmente de la zona rural, de resguardarse en sitios seguros, la Defensoría del Pueblo solicita a los organismos competentes tomar las medidas necesarias para evitar la materialización de lo advertido en la Alerta Temprana 019 de 2022″, advierte la entidad.

La alerta temprana a la que se refiere la Defensoría del Pueblo, tiene que ver con el escenario de riesgo de disputa territorial que se ha convertido esta zona del país entre grupos armados ilegales que operan en el norte del departamento del Cauca y han venido causando zozobra entre la población civil.

Líder indígena de Caldono, Cauca, fue atacado a disparos cuando se movilizaba en su motocicleta

En las últimas horas del jueves 15 de septiembre fue atacado a disparos el líder indígena Carlos Alberto Acalo, cuando se movilizaba en su motocicleta por el casco urbano del municipio de Caldono, Cauca.

El hecho fue denunciado por el consejero mayor, Alfonso Díaz Nene: “Reportamos un grave hecho de violencia en el resguardo San Lorenzo de Caldono, Cauca, en contra de la autoridad indígena, Carlos Alberto Acalo, quien sufrió un atentado por parte de grupos armados. Recibió algunos disparos cuando iba en la motocicleta”, contó.

Díaz Nene dijo que Acalo alcanzó a huir con heridas de gravedad, por lo que fue atendido en un centro médico de Caldono, desde donde fue trasladado hasta la ciudad de Popayán. “La motocicleta en la que se movilizaba el comunero y autoridad indígena fue incinerada”, agregó.

Por el momento, se desconocen los motivos de este atentado; mientras tanto, la comunidad indígena de Caldono pide a las autoridades investigar este hecho y esclarecerlo.

Indígenas siguen invadiendo predios en Cauca

Las comunidades indígenas continúan desafiando el ultimátum del Gobierno, invadiendo terrenos sembrados con caña de azúcar en el departamento del Cauca. Esta semana se metieron a la finca Santa Bárbara, ubicada en jurisdicción del municipio de Caloto.

Pese a que el Gobierno ordenó a las autoridades desalojar los predios y pidió a los indígenas detener las invasiones, estas comunidades han seguido con su plan de invasión alegando tener un derecho ancestral sobre la tierra y siguiendo las directrices del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), que desde el primer momento desafió las directrices del presidente Gustavo Petro.

“Nosotros y nosotras, proceso de liberación de la Madre Tierra del norte del Cauca, le mandamos a decir al gran jefe que NO vamos a desalojar, que aquí en estas tierras nos quedamos, porque esta es nuestra casa para vivir y luchar (...). Al gran jefe también le mandamos a decir que vamos a entrar en otras fincas porque nuestra lucha no se detiene”, dijo días atrás el Cric.

Fiel a las órdenes del Cric, un grupo de indígenas, algunos de ellos encapuchados y armados con machetes, llegó a la finca Santa Bárbara para tomar posesión del terreno por la fuerza.