la entrevista, por luis carlos vélez

“El mejor aliado para Colombia en la Presidencia es Joe Biden”: Juan González

Por: Luis Carlos Vélez

El colombiano más cercano al exvicepresidente, asegura que el precandidato a la Presidencia de Estados Unidos conoce bien el país. Sostiene que, a diferencia de lo que ocurre con Trump, la virtual carta demócrata entiende el delicado balance de poder de la región.


Luis Carlos Vélez: ¿Cuál fue su papel en el Gobierno de Barack Obama?

Juan González: Yo trabajé para el Gobierno de Estados Unidos por casi 20 años, pero en la administración de Obama-Biden trabajé como jefe de Gabinete de Arturo Valenzuela en el Departamento de Estado. Después, pasé cuatro años y medio en el Consejo de Seguridad Nacional trabajando en la región andina, luego dos años y medio asesorando al vicepresidente en temas de Latinoamérica. Ahí viajamos a la región ocho o nueve veces, y mi último cargo fue como subsecretario adjunto para América y el Caribe. 

L.C.V.: ¿Cómo ve Joe Biden a Colombia?

J.G.: Colombia no tiene mejor aliado que Joe Biden, en mi opinión. Él como senador fue uno de los primeros que apoyó el Plan Colombia. De hecho, cuando los demócratas en el Senado trataron de quitarles fondos al Ejército y a la Policía, él dio un discurso en el que defendió el pacto y promovió que le entregaran esos fondos a Colombia. Después, como vicepresidente en la Casa Blanca, Washington se dividía en dos partes. Una parte eran los que pensaban que Colombia era un aliado que necesitaba un último empuje. Y otros que ya se habían cansado y querían salirse del plan de asistencia. El vicepresidente Biden creía en una tercera vía. Quería construir una relación con Colombia, en donde no tuviera que ver como prioridad el narcotráfico, sino objetivos económicos, de cooperación multilateral y en seguridad. 

L.C.V.: ¿Cuál es la diferencia entre la visión del presidente Trump y la visión de Biden sobre Colombia?

J.G.: La visión de Donald Trump para toda Latinoamérica se tiene que ver desde el sur de la Florida. La política es una estrategia electoral, y la relación con Colombia ha sido una en la que el tema central ha vuelto a ser dominado por el narcotráfico. Joe Biden conoce el país muy bien y a todos los presidentes colombianos, comenzando por Pastrana; el espectro político lo conoce muy bien. Él ve la prosperidad y la seguridad de Colombia como algo que tiene implicaciones para la seguridad y la prosperidad de los Estados Unidos. Cree que el tema de narcotráfico es importante, pero no lo mide en las cifras de coca que está siendo cultivada, sino en seguridad sobre el territorio y control al crimen organizado. 

L.C.V.: ¿Cuál es la estrategia para que Biden atraiga a la comunidad de Florida? 

J.G.: La comunidad cubanoamericana, colombianoamericana, los puertorriqueños, los venezolanoamericanos están allí. Lo que hemos visto es que a quienes no están afiliados a la base electoral republicana les importan más los temas domésticos. El presidente Obama es alguien que para la comunidad colombiana americana, en su mayor parte, siempre ha sido muy uribista, pero en realidad yo creo que esa relación entre el presidente Obama y el presidente Uribe fue a veces complicada. En 2008 y 2012 los colombianos votaron por Obama. Ahora tenemos a un candidato que se lleva bien con todos los presidentes, pero también tiene una propuesta doméstica para las comunidades que están aquí. Eso es muy importante por la respuesta de este presidente al coronavirus y al pacto económico sobre el país. 

L.C.V.: ¿Qué piensa el candidato Biden sobre el proceso de paz en Colombia?

J.G.: La visión del vicepresidente es que, si hemos estado por tanto tiempo apoyando a Colombia en el campo de batalla, hay que apoyar el esfuerzo para lograr la paz, pero respetando el debate interno en el país. No podíamos influir porque el balance entre justicia, reconciliación y paz es decisión del pueblo colombiano. El vicepresidente dijo que debíamos apoyar este proceso porque, si tenía éxito, pero mucho más si fracasaba, Colombia nos iba a necesitar. Públicamente debíamos demostrar ese apoyo, no específicamente al proceso o a un Gobierno, sino con el Estado colombiano. Nuestras preocupaciones siempre se manifestaron en privado. En este momento sé que hay muchos debates sobre la implementación, el presidente Duque habla sobre paz sin impunidad, y nosotros no debemos influir en ese debate. 

L.C.V.: ¿Cómo ve Biden al presidente Iván Duque? 

J.G.: Él respeta a todos los presidentes de Colombia, y yo creo que Iván Duque es uno de los mejores presidentes en términos de la organización a la respuesta al coronavirus. Pero mi análisis sobre los retos del presidente es que la élite y los políticos en Colombia por muchas décadas han podido echarles a las Farc muchas de las culpas de los problemas del país. Siempre tener un conflicto interno disminuye la inversión y la seguridad. Ahora hay un proceso de paz, pero sigue la inseguridad; eso ha desatado unas fuerzas políticas y democráticas que son mucho más difíciles de manejar.

L.C.V.: Y en Estados Unidos, como en Colombia, la polarización también es un problema creciente…

J.G.: Sí. Antes toda la organización política del país era un consenso en contra de las Farc. Ahora es una conversación mucho más complicada. Iván Duque es el primer presidente de una Colombia mucho más pluralista, más difícil de gobernar, y enfrentando muchos retos que, cualquiera de ellos de forma aislada, sería uno inmenso para cualquier presidente. Está el tema de la inmigración venezolana, los problemas de la implementación, la pandemia. Nosotros queremos que él tenga éxito, porque, si fracasa, en las próximas elecciones podría haber un candidato populista tipo Chávez que podría surgir.

L.C.V.: ¿Esa visión de Colombia no es mucho más generosa de lo que otros piensan sobre el país?

J.G.: No. La relación con Colombia es muy importante y es de aliados y de amigos. Hay que buscar oportunidades para apoyar al presidente y al Estado, pero también al sector privado, y comunicando las preocupaciones de una forma directa. El presidente Obama y el vicepresidente Joe Biden tuvieron sus diferencias con el presidente Juan Manuel Santos, las tuvieron con el presidente Uribe, y Biden, cuando fue senador, las tuvo con Pastrana, pero nuestro interés siempre es que los presidentes colombianos sean exitosos por la prosperidad mutua. 

L.C.V.: Sobre el tema Colombia-Venezuela, ¿la visión del candidato Biden es más bélica o más negociada?

J.G.: Él ve el tema de Venezuela como uno de la región, en primer lugar. Es una amenaza existencial para Colombia en aspectos políticos y económicos que podría cambiar a Colombia en sus relaciones de afinidad con Estados Unidos. Si no se resuelve el problema de Venezuela, no son solo los venezolanos los que van a sufrir, sino también los colombianos y los ciudadanos del Caribe en general. La diferencia entre Biden y Trump en el tema de Venezuela es que Biden apoya el TPS para los venezolanos. Él ve que el apoyo humanitario de esta administración, que es de alrededor de 650 millones de dólares, no tiene efecto en la crisis. Cuando la administración Obama-Biden apoyó la crisis en Siria, entregó más de 6.000 millones de dólares para ayudas humanitarias; la crisis venezolana requiere ese nivel de apoyo. Para lograr una transformación democrática en Venezuela, no se puede amenazar con una invasión militar como lo hace Trump, cosa que nunca va a suceder. Yo creo que Biden tendría unas conversaciones bastante serias con China y Rusia para presionar esa transformación. 

L.C.V.: ¿Biden podrá ganarle a Trump cuando el presidente tiene toda la posibilidad de manejar las cosas hoy a su favor?

J.G.: Si la elección fuera hoy, el vicepresidente Biden ganaría con un margen enorme. El vicepresidente tiene una organización de campaña mucho más activa en la Florida que la que tuvo Hillary Clinton. Y tiene un margen mucho más amplio sobre los republicanos. Hay estados que antes no estaban en riesgo para los republicanos en los que hoy podría ganar Biden. Esos son Texas, Arizona y otros. Donald Trump no puede ganar la elección sin Florida, Biden sí. Pero vamos a ganar la elección con Florida. 

L.C.V.: Las encuestas decían lo mismo hace cuatro años de Hillary Clinton…

J.G.: Pero es diferente. La base electoral de los demócratas en estados clave es mucho más amplia, y en esos días Trump no tenía un récord para defender. Él podía decir lo que le diera la gana y la gente confiaba que él iba a ser mucho más moderado como presidente. Ahora vemos quién es y él tiene que defender un récord que es totalmente inconsistente y que está aliado a los intereses más racistas y supremacistas blancos en este país. Hay muchos republicanos que han visto esto y se han organizado en contra de Trump. Veremos en noviembre. 

L.C.V.: ¿Usted es el colombiano que le habla más cerca al oído a Joe Biden?

J.G.: El vicepresidente y yo tenemos una buena amistad. Siendo cartagenero, él y yo a veces hablamos sobre Colombia, pero él consulta con grupos muy amplios. Tuve la gran suerte de trabajar con él por casi tres años y desde entonces es como una familia, siempre estamos en contacto.

L.C.V.: ¿Cómo llega un cartagenero a trabajar tan cerca de quien podría ser el próximo presidente de Estados Unidos? 

J.G.: Con mucha suerte. Cuando llegué a Estados Unidos, lo que me inspiró a trabajar con el Gobierno fue ver cómo el presidente Clinton organizó el Plan Colombia, y me interesó mucho el potencial de los Estados Unidos de jugar un papel fundamental en otros países. Cuando Biden estaba en el Senado, siempre quise trabajar con él y tuve la gran suerte de hacerlo en la Casa Blanca.