entrevista

“Las cuarentenas en Bogotá no pueden ser para siempre”: Galán  

El presidente del Concejo, Carlos Fernando Galán, dijo que la Alcaldía está fallando en el manejo de los datos y en el rastreo de las personas que son positivas para covid-19.


SEMANA: ¿Qué balance hace usted de la gestión de la alcaldesa Claudia López para atender la pandemia?

Carlos Fernando Galán (C.F.G.): La alcaldesa tiene un balance mixto, por decirlo de alguna manera. Ha habido aciertos importantes. Fue la primera persona que llamó a la necesidad de entrar en cuarentena para permitir ganar tiempo y enfrentar la pandemia, para preparar el sistema de salud. Ese liderazgo que tuvo en un principio hay que reconocerlo. Fue la que empujó un poco al país y al Gobierno nacional a que tomara ese tipo de decisiones. También acertó la alcaldesa en el impulso que le dio a las transferencias monetarias. Creo que también ha habido un poco de fallas en algunos aspectos. Por ejemplo, la Alcaldía ha sido errática en el manejo de datos. También Bogotá se demoró dos meses en iniciar la compra de equipos para las unidades de cuidado intensivo. Apenas la semana pasada llegaron las primeras UCI nuevas o ventiladores nuevos a Bogotá, comprados por la ciudad.

SEMANA: ¿Cómo ha visto ese choque permanente de la alcaldesa con el Gobierno por cuenta de la pandemia?

C.F.G.: El hecho de que haya diferencias no me parece malo. Es decir, que no haya un unanimismo es positivo porque eso puede ayudar a mejorar las políticas que se están implementando. Entonces, a mí no me parece malo ‘per se‘.

Las discrepancias creo que se deben tramitar distinto. La alcaldesa las ha tramitado un poco de esta manera: cuando algo va bien es porque nosotros en Bogotá lo hacemos bien, pero cuando algo va mal es por cuenta de otros, o de la Nación o de la Policía, porque en el caso de seguridad ha sido así. Eso no contribuye a que haya un debate constructivo para resolver los problemas. Yo le he hecho un llamado en varias oportunidades a la alcaldesa para que trabajen coordinadamente con el Gobierno. Hoy me llama la atención que, a pesar de la cuarentena, hay indicadores en materia de inseguridad que generan preocupación. Localidades como Usaquén han visto un aumento significativo de los homicidios comparado con el año pasado. Rafael Uribe Uribe y Puente Aranda también. Entonces eso es indicativo de que algo no va bien en seguridad. Lo mismo con un incremento muy alto de hurto de bicicletas. Ese manejo también ha sido errático porque no ha contribuido a un diálogo constructivo, sino más bien a ver cómo yo me libero de responsabilidades y cómo le echan la culpa al otro.

SEMANA: Sobre la pandemia, ¿cuál es el tema que más le preocupa en estos momentos?

C.F.G.: La cuarentena no puede ser indefinida, no puede ser para siempre. Aunque hemos tenido una cuarentena con muchas excepciones, seguimos con un sector de la población en cuarentena. La preocupación mía es que la clave para enfrentar esta nueva etapa del reto de la emergencia tiene que ver con un buen manejo de datos, con herramientas que permitan hacer rastreo de contactos de las personas que son positivas y tomar a las personas que son sospechosas como si fueran positivas. Yo creo que eso aún no se está haciendo bien en Bogotá, y estamos fallando. He conocido muchos casos de personas que han dado positivo y uno les pregunta: ¿cuál ha sido el manejo que les han dado?, ¿cuál ha sido el contacto con la administración? Entonces la Alcaldía se escuda nuevamente en que la EPS no están funcionando, pero parte del control y la vigilancia en la EPS lo ejerce la Secretaría de Salud. Entonces tiene que ejercer control para que sí actúen y lo hagan de manera adecuada. Entonces, el reto para mí es ese, es rastreo de datos, la estrategia Prass que han llamado a nivel nacional, que es el camino. En Bogotá no se está implementando como se debería.

SEMANA: ¿Cómo ha sido el trabajo del Concejo de Bogotá en medio de la virtualidad?

C.F.G.: En primer lugar, mi regreso al Concejo ha sido especial. Es una corporación que tiene un nivel de debate muy interesante. Además, hay un Concejo renovado, con mucha gente nueva y muchas mujeres. En la presidencia he enfrentado retos complejos. La entrada a la virtualidad no fue fácil, pero fuimos los primeros en iniciar este tema en las corporaciones públicas. Desde el 19 de marzo estamos sesionando virtualmente. A pesar de la virtualidad, hemos dado todas las garantías a los diferentes actores, a los diferentes partidos y sectores que están en el Concejo para que puedan expresar sus posiciones. Hemos hecho unas 140 sesiones y esperamos volver pronto a la presencialidad. El Concejo no se ha quedado cruzado de brazos.

SEMANA: ¿Cuál es su posición sobre la detención domiciliaria del expresidente Álvaro Uribe?

C.F.G.: Respeto total por las instituciones. Esto no es cualquier decisión, es una decisión que no se puede desconocer ni menospreciar. Es un proceso que ha sido largo y donde se han dado todas las garantías. Creo que hay que respetar esa decisión, y pedir que se le den garantías al expresidente Uribe; obviamente, como a cualquier procesado. Se deben respetar las decisiones de la justicia, que no se politice. Ese tipo de actuaciones debilitan las instituciones en nuestro país. No podemos permitir que los extremos busquen que la justicia opere según su criterio. Por ejemplo, reformar la institucionalidad para cambiar las Cortes por cuenta de una decisión judicial que afecta a un líder político me parece que es equivocado.

SEMANA: ¿Cuál cree que es el efecto más importante que va a producir la detención de Uribe?

C.F.G.: Ese sector (el uribismo) en cierta forma va a buscar victimizarse. Creo que es lo que está pasando un poco al desconocer la decisión, manifestando que es una decisión tomada con criterio político. Están buscando la forma de convertir esto en una causa. Entonces, ese es un primer impacto que seguramente le dará algún tipo de oxígeno a ese sector político. Creo que también eso va a llevar a que los sectores que están más radicalmente enfrentados con el uribismo busquen convertir esto en un espacio de polarización entre ese sector que representa al uribismo y el sector más radical en contra del uribismo. Creo que eso va a llevar a que la gente se canse aún más de la polarización y busque una opción distinta que diga que no vamos a estar a merced de este pleito durante los próximos 20 años. Hay que enfocarnos en la preocupación que tienen los ciudadanos y no los líderes políticos.

SEMANA: ¿Cómo ve el panorama electoral de 2022? ¿Va a ser candidato presidencial?

C.F.G.: Creo que todavía falta tiempo. Se ha adelantado el debate electoral por cuenta de la crisis que estamos viviendo y porque mucha gente siente que el Gobierno actual no ha tenido una agenda clara. Cada gobierno ha tenido una apuesta mucho más clara que la de este Gobierno. Yo no digo que el Gobierno no tenga propuestas, pero no ha logrado que la ciudadanía lo identifique con una apuesta fundamental. Y ahí pierde en cierta forma la posibilidad de liderar el diálogo político. Y se pierde un poco y eso lleva a que la gente empiece a buscar alternativas, y dos años antes ya estamos hablando de campaña presidencial. Falta mucho para eso. Creo que es muy pronto saber cómo se van a mover las fuerzas. Creo que el uribismo va a estar golpeado y va a buscar un oxígeno con esa estrategia de mostrarse como los perseguidos ahora por la justicia.

Hay otros sectores como el del doctor Gustavo Petro, que representa un cambio profundo frente a cosas que plantea el gobierno Duque, pero también con retos y con falta de claridad, creo yo, para ver cómo traduce el diagnóstico que siempre se le ha planteado al país en hechos concretos de cómo va a hacer esas reformas y cómo va a cambiar las cosas. Petro, lo he dicho yo, siempre es muy bueno para diagnosticar, y muy malo para poner en práctica las soluciones. A la luz de ese diagnóstico, veo una tercería. Y veo muchos sectores... el sector de Sergio Fajardo, Federico Gutiérrez y Alejandro Char. Mi hermano Juan Manuel ya está por lo menos en los primeros tres lugares de varias encuestas. Entonces esto va a estar abierto. En ‘Bogotá para la gente’, el grupo que hemos construido y que queremos seguir construyendo, tenemos una meta y es lograr construir un movimiento de largo aliento que genere realmente un espacio nuevo en la política colombiana.

Eso pasa por dos cosas en las elecciones de 2022. Uno, construir una opción viable para llegar al Congreso de la República, y, dos, participar en el proceso de construcción de esa opción distinta a los extremos. Nos debemos poner de acuerdo en los temas que necesita el país. Le oí al doctor De la Calle que hay que construir primero la agenda y después decir quiénes son los candidatos. Eso me parece válido. Yo creo que ese es el camino. Hay que poner unas líneas rojas hacia donde no nos vamos a mover, y en qué sí podemos construir una alianza programática.

SEMANA: ¿Usted o su hermano serán candidatos presidenciales?

C.F.G.: El movimiento que hemos construido en Bogotá, y que sacó más de un millón de votos en las pasadas elecciones a la Alcaldía, va a tener candidato presidencial. No le quepa la menor duda. Ahora, el nombre de esa persona, pues lo vamos a definir con el tiempo. Repito, no hay que poner nombres. Mi hermano ya ha manifestado su intención de aspirar. Tiene todas las capacidades para hacerlo, el conocimiento y las posibilidades de competir de manera viable. Él puede ser uno de los candidatos que compitan en ese espacio de centro. Yo creo que no vamos todavía a contemplar una candidatura de X o Y persona.

SEMANA: ¿Y usted podría ser candidato a la Alcaldía, luego del periodo de Claudia López?

C.F.G.: Yo no lo descarto. Ya he aspirado dos veces y le he oído a mi hija decir que a la tercera es la vencida.

SEMANA: Con la bandera de ponerle fin a la polarización…

C.F.G.: No nos podemos quedar en esa polarización indefinidamente. Rompamos eso y planteemos una cosa nueva. Es muy importante también enfrentar la política del engaño. La ciudadanía está cansada de que en las campañas les prometan cosas y vendan sueños, y luego eso se incumple. Tenemos que hacer una política que sea con base en la evidencia, en propuestas viables, y no prometer una cantidad de cosas simplemente para enamorar a la gente en campaña y luego incumplir eso. Infortunadamente lo hemos visto en el pasado y creo que es lo que ha llevado a frustraciones de mucha gente con la política.

SEMANA: Se cumplen dos años del gobierno de Duque. ¿Qué le destaca? ¿Qué le critica?

C.F.G.: El llamado es a que no desaproveche los dos años que le quedan. Hay reformas que son muy importantes. No tenga miedo, presidente, a presentar reformas importantes como la pensional o la de la justicia. Es una forma de que logre dejar un legado que en este momento no se ve.