El exjefe del cartel de Cali Gilberto Rodríguez Orejuela aseguró que él y su hermano Miguel Rodríguez están dispuestos a declarar ante la Fiscalía General de la Nación en la investigación por el magnicidio del dirigente político Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido el 2 de noviembre de 1995 en Bogotá.A través de una comunicación escrita, Gilberto Rodríguez le contestó a SEMANA sobre el anuncio de la Fiscalía de citarlo a él y a su hermano para declarar en el expediente del crimen del dirigente conservador. Esto dijo Gilberto Rodríguez desde una cárcel en Estados Unidos. “En cuanto a la pregunta que usted me hace de que si estaría dispuesto a entregar una declaración a la Fiscalía colombiana, en caso de ser citado, le quiero manifestar que sí. Siempre hemos estado, mi hermano y yo, dispuestos a entregar cualquier declaración que las autoridades competentes de Colombia o de cualquier país del mundo exijan. Siempre hemos estado sometidos a brindar a las autoridades de Colombia y Estados Unidos las declaraciones que ellos soliciten”.Gilberto Rodríguez también aseguró que su vida criminal y la de su hermano Miguel, capturados en Colombia y extraditados a los Estados Unidos, terminó hace más 25 años. “Quiero hacer claridad que la vida delincuencial de mi hermano y mía como traficantes de droga terminó hace algo más de 25 años y que de ahí en adelante nuestra buena conducta la puede certificar tanto las autoridades colombianas (9 años) como las autoridades de Estados Unidos en los últimos 17 años”.Rodríguez además se refiere al ‘derecho al olvido’ que, según él, es el verdadero perdón al tiempo que habla de su familia. “De nosotros mi hermano y yo, ya se ha dicho lo suficiente en todos los medios de comunicación del mundo en los últimos 30 años. Y de nuestra familia es poco lo que se puede decir diferente a que llevan una vida normal de personas normales, en su gran mayoría profesionales y con su vida laboral definida y sin problemas de ninguna índole que le pueda interesar al gran público. Además, siempre fueron ajenos a los hechos delictivos que hace más de 25 años cometieron su padre y su tío que desde entonces están pagando por sus delitos en cárceles federales tanto en Colombia como de Estados Unidos”.“Por lo tanto, con todo respeto, tanto mi hermano Miguel como yo invocamos ante ustedes, el derecho al olvido que es el verdadero perdón”, puntualizó el llamado Ajedrecista en su época de capo del cartel de Cali.El 9 de junio de 1995 Gilberto Rodríguez fue capturado en Cali y en el año 2004 fue extraditado hacia los Estados Unidos y condenado a 30 años de prisión por el delito de narcotráfico. Su hermano Miguel Rodríguez fue detenido el 6 de agosto de 1995 y las autoridades lo extraditaron hacia los Estados Unidos en marzo del 2005, donde también fue condenado por narcotráfico. Los hermanos Rodríguez Orejuela se convirtieron en los máximos jefes del cartel de Cali.De la imagen de criminal todopoderoso que sobrevivió a una guerra con Pablo Escobar hoy no queda ni la sombra. Ahora es un anciano “extremadamente frágil”, que tiene que usar caminador y que, continuamente, sale de su celda a la enfermería de la prisión en Estados Unidos. Así retrató la defensa a Gilberto Rodríguez Orejuela ante un juez de Miami para buscar la libertad anticipada del fundador del cartel de Cali, que cumplió 25 años preso.El Ajedrecista, a sus 81 años, sufre una larga lista de padecimientos. Poco después de su extradición a Estados Unidos, en 2004, sufrió un infarto. Y desde entonces le han diagnosticado cáncer de colon, de próstata, hipertensión, gota y trastornos psiquiátricos. El capo permanece en la cárcel federal de Butner, en Carolina del Norte, donde ya hay decenas de reclusos contagiados de coronavirus. Y su defensa también se jugó la carta de la pandemia para reforzar la petición de libertad, a fin de que pase sus últimos años de vida junto con su familia en Colombia.Pero el juez Federico Moreno desestimó aplicarle a Rodríguez Orejuela la Ley del Primer Paso, aprobada en Estados Unidos en 2018 para descongestionar cárceles, con la que ya han salido más de 3.000 reclusos. El capo intentaba por segunda vez beneficiarse de la norma que cobija a delincuentes de bajo riesgo. Pero en la corte del Distrito Sur de Florida pesó más el recuerdo del peligroso señor de la droga que la imagen del anciano enfermo que presentó su defensa, encabezada por el abogado David Oscar Markus.Durante más de una década nadie lo volvió a ver, tampoco a su hermano Miguel, de 76 años, preso en otra prisión de Carolina del Norte. Ambos reaparecieron en Colombia hace cuatro años, por medio de pantallas, en audiencias en las que procesaban a sus familiares por lavado de activos. Ahí se veía a Gilberto Rodríguez como un anciano canoso y deteriorado. “Una condena de 25 años a mi edad es cadena perpetua”, le dijo a SEMANA en los tiempos de su extradición. Según su sentencia, el Ajedrecista quedaría libre en 2034, a sus 95 años. Con las negativas de la Justicia estadounidense y el estado de salud que reporta su defensa, lo más probable es que el capo pase sus últimos días en prisión.Por el crimen de Álvaro Gómez Hurtado están indagando la Fiscalía General de la Nación y la Justicia Especial para la Paz. Esta última a partir de la confesión de las Farc en el sentido de que fueron ellos quienes estuvieron detrás del crimen del dirigente político. Estas pesquisas han derivado en un “choque de trenes” entre los dos entes de justicia.