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Exclusivo | Los explosivos testimonios que salpicaron a alias Otoniel en Estados Unidos

SEMANA revela dos versiones que están en el expediente analizado por la Corte Suprema en Colombia para argumentar el aval a la extradición.


Alias Otoniel enfrenta hoy un complejo panorama judicial. Su llegada a Estados Unidos se convierte en la garantía de que tendrá que responder ante la justicia de ese país, especialmente por cargos de narcotráfico.

Con su llegada a Estados Unidos, sin duda, se pone fin a casi 30 años de carrera criminal y al debate que se había abierto por la posibilidad de que esta extradición fuera congelada o se convirtiera en un largo proceso.

SEMANA reveló, en su momento, en primicia el documento de más de 113 páginas con el que la Corte Suprema argumenta de manera muy clara por qué dio “luz verde” para su extradición. La Corte señala que de la Nota Verbal No. 2245 de 23 del noviembre de 2021, que es a través de la cual fue formalizada la solicitud de extradición, que Otoniel era el líder de una organización de tráfico de drogas, encargada de fabricar y transportar miles de kilogramos de cocaína desde Colombia a Centroamérica, con destino final a los Estados Unidos de América, desde 2002 hasta el 23 de octubre de 2021.

Esa declaración jurada, entregada por Paul Cohen, agente especial de la Administración para el Control de Drogas, y Robert J. Emery, fiscal auxiliar de los Estados Unidos América del Distrito Sur de Florida, da cuenta de que “la investigación dejó entrever que el aquí requerido (Otoniel) presuntamente es sujeto activo de las conductas punibles señaladas”.

El primer testimonio que salpicó a Otoniel señala que una investigación realizada por las autoridades del orden público reveló “que a partir de 2002, y de forma continuada hasta el 23 de octubre de 2021, Otoniel se concertó con múltiples socios en Colombia, Venezuela, Ecuador, Guatemala, Panamá, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, México y en otras partes, para elaborar y transportar miles de kilogramos de cocaína desde Colombia a través de Centroamérica y México con el objetivo final de su importación a los Estados Unidos”.

Se trata del narcotraficante más peligroso y buscado de Colombia que purgará su pena en el denominado país del norte.
Se trata del narcotraficante más peligroso y buscado de Colombia que purgará su pena en el denominado país del norte. - Foto: SEMANA

La investigación identificó a Otoniel como un hombre que operaba en la región de Urabá en Colombia, como el cabecilla del Clan del Golfo (CDG), que anteriormente era conocido como el Clan Úsuga y Los Urabeños. Las autoridades del orden público han determinado que de este grupo y sus antecesores se derivaron de grupos paramilitares y surgieron a partir de 2005 aproximadamente. Estos grupos eran identificados por el Gobierno colombiano como “bandas criminales” o “bacrim”, y heredaron la estructura de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), así como una gran parte de los negocios de tráfico de drogas y armas de las AUC”.

En otro aparte señala el testimonio que el Clan del Golfo era una de estas bacrim que operaba en el norte de Colombia. Elaboraba y distribuía cocaína. También mantenía una fuerza permanente de guardias armados, entre ellos muchos miembros de las AUC.

“Luego de la desmovilización de las AUC en 2005, o alrededor de esa fecha, un excabecilla de las AUC, Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario, se reubicó a la región de Urabá para continuar el tráfico de drogas. Úsuga David se unió a Rendón Herrera en Urabá, donde Otoniel también siguió con el tráfico de drogas. Rendón Herrera fue capturado a principios de 2009 y Otoniel lo reemplazó como cabecilla”.

Otro testimonio anónimo en manos de las autoridades de Estados Unidos dice que Otoniel era el responsable de múltiples envíos de cocaína de miles de kilogramos cada uno, que fueron transportados desde Colombia, a través de Centroamérica, con el objetivo final de su importación a los Estados Unidos. Este testigo informó a las autoridades que trabajaba directamente con Otoniel en estos envíos de cocaína. De hecho, cuenta que se reunió con él, en 2002, cuando Otoniel trabajaba para un traficante de drogas de nombre Miguel Arroyave.

Dijo, además, que “la reunión ocurrió en la región de los Llanos colombianos”. Este testigo informó a las autoridades del orden público que acompañó a otro traficante de drogas, Vicente Castaño, y otras personas, a la reunión con Dairo Úsuga, alias Otoniel”.

¿Qué viene en el caso Otoniel?

SEMANA conversó con el abogado Francisco Bernate sobre qué es lo que viene en el caso del exjefe del Clan del Golfo: “Pues lo primero es que Otoniel, al ser conducido al país que lo requiere, en este caso Estados Unidos, es que se le haga lectura de la acusación o indictment ante la Corte Federal que lo requiere y dar inicio a este juicio. Él podrá, como suele suceder, hacer una negociación. Su extradición no significa silencio sobre lo que sabe. Es decir, podrá entregar detalles, rutas del narcotráfico, información útil a la justicia norteamericana para obtener un beneficio”.

Ahora, en Estados Unidos, Otoniel deberá decir toda la verdad. “Es que el hecho de estar allá significa también que tiene un compromiso con las autoridades colombianas, es así como a través de medios virtuales o consulares podrá dar su declaración en aras de que haya verdad, justicia y reparación sobre graves hechos ocurridos en nuestro territorio”, explicó Bernate en diálogo con SEMANA.