nación

Extradición de alias Otoniel les envía un mensaje a los jefes de carteles de droga: DEA

El excomandante del Clan del Golfo es considerado por las autoridades de Estados Unidos como uno de los narcotraficantes más peligrosos del mundo.


Dairo Antonio Úsuga David, más conocido en el mundo criminal como alias Otoniel, no es una persona común y corriente. Durante años, según destacaron las autoridades, fue el encargado de enviar toneladas de cocaína a Estados Unidos, poniendo en riesgo la salud de millones de personas.

Debido a esto, las autoridades estadounidenses celebraron este jueves la extradición del excomandante del Clan del Golfo, que es requerido por una Corte Distrital por delitos relacionados con el tráfico de drogas, tráfico de armas y homicidios selectivos.

Otoniel –citó el fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, Breon Peace– instauró un “reino de terror” en Colombia, principalmente en la región del Urabá antioqueño, generando atentados contra la población civil y la Fuerza Pública para lograr sus más oscuros objetivos.

El principal de ellos era el control de las rutas para el tráfico de cocaína por el mar Caribe y el puerto de Buenaventura. Para esto, se alió con los dos principales carteles mexicanos, Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.

La jefe de la DEA, Anne Milgram, aseguró que tanto la captura como la extradición de alias Otoniel les envía un mensaje claro a los carteles de la droga del mundo: “Si ustedes trafican, van a ser capturados; si utilizan violencia y terror para llegar al poder, si se dirigen a las fuerzas del orden, si ustedes desestabilizan un país y si ustedes manejan un cartel que le daña la seguridad, la salud y la educación al pueblo norteamericano, la administración antidrogas no va a descansar para llevarlos ante la justicia”.

En este sentido aseguró que las actividades adelantadas y promovidas por Otoniel afectaron gravemente la calidad y el estilo de vida de muchos estadounidenses, resaltando el problema que se tiene hoy por hoy con las drogas.

“En la actualidad, Estados Unidos está en una epidemia de sobredosis sin precedentes. Las cifras indican que un norteamericano está muriendo cada cinco minutos por sobredosis”. El Clan del Golfo, junto a los carteles internacionales de la droga, fueron los encargados de ingresar la droga al territorio nacional. “El 97 % de la cocaína que llega a los Estados Unidos viene de Colombia”.

La situación se agravó en años recientes con la aparición del fentanilo, que generó en medio de la pandemia un aumento de muertes por sobredosis. “La cocaína se mezcla con fentanilo, creando una combinación mortal que está acabando con EE. UU.”.

Las pruebas indican que entre 2003 y 2021 el Clan del Golfo intentó exportar más de 90 mil kilogramos de cocaína a los Estados Unidos avaluada en dos mil millones de dólares. “La extradición envía un mensaje muy claro a los jefes de los carteles en el mundo, la DEA los va a perseguir sin parar. Cualquier traficante en la calle, lavador de dinero o líder de cartel regional que amenace la seguridad del pueblo norteamericano”.

Por su parte, el fiscal federal de Nueva York, Breon Peace, aseguró que alias Otoniel era uno de los narcotraficantes más peligrosos en el mundo: “Es responsable de traficar grandes cantidades de cocaína, medidas en toneladas, no en libras o kilos”.

Con este actuar, reseñó: “Ganó enormes beneficios, que se cuentan en miles de millones. Supervisó un ejército de secuaces que asesinó, secuestró y torturó a víctimas, incluidos policiales y militares colombianos”. Este tipo de actuar generó miedo y zozobra en la comunidad del Urabá antioqueño.

“La violencia de Úsuga David incluyó demostraciones públicas de su poder y la represión de civiles inocentes, impuso toques de queda bajo ley marcial en la que todos los lugares controlados por el Clan permanecieran cerrados y los ciudadanos colombianos en esta región debían mantenerse resguardados en casa. Ordenaba a sus soldados ejecutar a cualquier persona que incumpliera este toque de queda”, precisó.

Igualmente, “bajo su dirección realizó campañas de ‘plan pistola’ para matar a personas utilizando armas militares, granadas y explosivos, para asesinar individuos que creía que estaban cooperando con fuerzas del orden. Otoniel dio órdenes directas para secuestrar, torturar y asesinar a personas que catalogaba como enemigos de la organización”.

La evidencia señala que incluso coordinó las denominadas ‘casas de pique’ en diferentes regiones del país para demostrar su poder: “Con un ejército de sicarios despiadados Úsuga fue capaz de expandir su poder en las regiones y se convirtió en una persona intocable”.