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"No sabíamos que se disfrazaba de mujer para engañar hombres y hacer orgías"

Carolina Gómez, propietaria Lord Star, cuenta su versión sobre la orgía que las autoridades encontraron en una habitación del hotel. Dice que fueron engañados y no sabían nada del encuentro sexual.


“Nunca sospechamos nada, porque se veía una persona muy decente. En la habitación no había bulla, ni nada. Ellos estaban haciendo sus cosas muy callados”.

Hasta hace poco menos de un año, el hotel Lord Star en Cali era famoso por albergar delegaciones de deportistas de alto nivel y artistas que llegaban a la capital del Valle. Su propietaria, Carolina Gómez, gozaba de buena reputación entre el gremio. El negocio era próspero. 

Pero 2020 golpeó con fuerza al sector hotelero de todo el mundo. La pandemia frenó completamente el flujo de visitantes y huéspedes. Lord Star no fue la excepción y tuvo que reinventarse. Muchos de los espacios del hotel fueron adecuados para la realización de reuniones por Zoom y otras aplicaciones. El nuevo arranque del negocio fue regular. 

Llegaron visitantes, pero no los esperados. Lord Star cayó en el olvido hasta este lunes, cuando las autoridades sorprendieron a siete hombres que participaban de una orgía en la habitación 302. La Policía y miembros de la Secretaría de Seguridad de Cali llegaron confiados de que encontrarían un pez gordo en ese lugar. En la recepción no anunciaron el operativo, simplemente pidieron que los condujeran a ese punto exacto, Carolina los acompañó y, por órdenes de ellos, abrió la puerta sin previo aviso. Había seis hombres desnudos y uno más vestido de mujer. Todos y todo quedó grabado y luego divulgado en un video. 

El subsecretario de Seguridad de Cali, Jimmy Dranguet, aseguró que llegaron a ese lugar por denuncias ciudadanas. “Sorprendimos un hotel que estaba funcionando como motel, alquilaba sus habitaciones por horas, y hoy encontramos un agravante: un encuentro sexual de varias personas”. Lord Star volvió a la fama. Gran parte de Colombia hablaba de esta nueva orgía en plena pandemia. 

Carolina tiene otra versión de los hechos. Desmiente al funcionario y dice que en Lord Star no sabían del encuentro sexual, que no hubo ninguna denuncia ciudadana, sino que uno de los implicados publicó la información en sus redes sociales. “El día domingo llegó un señor, de aproximadamente 33 años, y alquiló una habitación. El día lunes nos dijo que iba a realizar una reunión de trabajo y que llegarían varias personas a un salón destinado para este fin”. 

Hasta ese momento no había problema alguno. El recepcionista cumplió con el pedido del huésped, registró y cobró el excedente por cada visitante, pero el salón destinado nunca se ocupó, sino que el hombre llevó a los visitantes directamente a la habitación. 

“Él nos engañó, se registró como hombre y dijo que iba a tener unas visitas en su habitación. No sabíamos que esta persona se disfrazaba de mujer para engañar hombres, porque nosotros tenemos respeto por la intimidad de las personas. No podemos ir a preguntar a los huéspedes qué está haciendo en cada habitación. Fuimos engañados. Usó nuestro nombre y logo sin autorización. Si él nos hubiera dicho que iba a realizar una reunión de ese tipo nosotros nunca lo hubiéramos alquilado”, asegura Carolina. 

La publicación en redes invitaba a hombres a pasar una “noche caliente” una bella mujer en el hotel Lord Star del norte de Cali. Los interesados debían confirmar por un mensaje interno y cancelar $15.000 por el evento. Los escogidos llegaron puntuales, pero no había ninguna mujer. Un hombre vestido con prendas femeninas los recibió y, aunque no era lo prometido, el evento continuó al pie de la letra.

Lo que pasó después ya Colombia lo conoce: uno a uno los implicados fueron desfilando por el lente de las autoridades, que rápidamente filtraron el video a los medios de comunicación. Luego les impusieron un comparendo y cerraron el lugar. Ante la opinión pública quedó establecido que el hotel Lord Star patrocina este tipo de encuentro, Carolina lo niega: “Nunca tuvimos nada qué ver con esto, pero hay medios que están diciendo que nosotros organizamos fiestas sexuales, lo cual no es cierto y afecta nuestro buen nombre. Por más de 15 años hemos atendido deportistas de alto rendimiento y grandes artistas que vienen a Cali”. 

Y a pesar del engaño del huésped, ella lo defiende y siente que le fue vulnerado el derecho a su intimidad. “Yo tuve la oportunidad de hablar con él un día antes y me pareció un señor muy decente y buena persona. No sabemos por qué se atrevió a usar nuestro nombre. Después él nos explicó que él no hacía esta reunión para lucrarse, sino que es su gusto. Es un transexual, sino que no es aceptado por su familia, y entonces él lo hace de forma clandestina”. 

También reprocha el actuar de las autoridades, quienes, según ella, estaban más interesados en darse un baño de popularidad, que en aplicar las sanciones correspondientes: “Cuando abrieron la puerta me puse en la posición de ellos y no me gustó porque es su intimidad, y no se puede violar de esa forma. Son personas que tienen hijos, esposas y familia. Nunca sospechamos nada, porque en la habitación no había bulla, ni nada. Ellos estaban haciendo sus cosas muy callados”. 

No es la primera vez que en Cali encuentran este tipo de fiestas sexuales durante la pandemia. Hace dos meses fueron sorprendidos 19 jovencitos en una casa. Estaban encerrados en un aparente show gay. El mismo alcalde Jorge Iván Ospina encabezó el operativo. Los grabaron y multaron, como en el reciente caso. Asimismo, varios moteles han sido sellados por prestar sus habitaciones para reuniones eróticas. La covid-19 no es una amenaza para la lujuria.