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Bogotá, en manos del hampa: hombres armados entraron a robar en edificio del norte de la capital, hubo pánico y un capturado

La Policía tiene acordonada la edificación, verificando si hay otro ladrón al interior.


Bogotá sigue azotada por la inseguridad. Un nuevo hurto masivo se reportó en las últimas horas en la capital del país, cuando hombres armados ingresaron a un edificio ubicado en la carrera 16 con calle 94, en el norte de la ciudad.

Se trata del edificio Seki, ubicado a pocas cuadras del Parque de la 93. De acuerdo con las primeras versiones, dos hombres ingresaron a la edificación para adelantar el hurto y uno de ellos fue capturado a las afueras del edificio.

Posteriormente, las autoridades acordonaron la zona para verificar si adentro del edificio aún permanece el otro ladrón que participó del atraco.

Inicialmente, se especuló que al interior de edificio había personas retenidas por el ladrón que, al parecer, aún permanece adentro de la edificación, pero la Policía Metropolitana de Bogotá descartó que haya personas retenidas.

“Tenemos una persona capturada, la plata fue recuperada y de momento los uniformados están confirmando si hay otra persona adentro. El hombre capturado fue el que alcanzó a salir con un arma de fuego y con la plata hurtada. Tenemos rodeado el lugar y estamos buscando a la otra persona implicada”, aseguró a SEMANA el coronel Herbert Benavides, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bogotá.

Frente a la especulación de personas retenidas al interior del edificio, el coronel Benavides indicó: “Los ladrones simplemente tuvieron a las personas adentro mientras ejecutaban el hurto, esa es la información que nos han entregado hasta el momento”.

El comandante de la estación de Policía de Chapinero, coronel Jeisson López, lideró las investigaciones en el lugar de los hechos. En diálogo con SEMANA dio más detalles de lo sucedido.

“Sobre las 4:38 minutos de la tarde, la central dio a conocer un posible hurto en progreso en un edificio en la calle 94 con 16. La patrulla llegó a los 5 minutos y en ese momento uno de los presuntos ladrones iba saliendo y se dio a la huida, pero cuadras más adelante fue capturado. El sujeto portaba un bolso, en el cual tenía una alta cantidad de dinero y un arma de fuego”, dijo López.

De acuerdo con el comandante, “al mismo tiempo, otra patrulla ingresó a la oficina que fue hurtada por los ladrones y encontró que las personas estaban esposadas. El dueño del dinero indicó que fueron tres los sujetos que ingresaron a robar. Uno de ellos se había ido antes de que llegara la patrulla, el otro fue el individuo capturado en el momento de la huida y el tercer implicado, de acuerdo con las cámaras de seguridad, se metió por las escaleras de emergencia, se cambió la camisa y salió por la puerta del parqueadero”.

Esa persona que, al parecer, salió por la puerta del parqueadero era la misma que las autoridades estaban buscando al interior del edificio, por lo que habían acordonado la edificación para dar con su paradero.

Al coronel Lópe le llama la atención que para ingresar a la oficina, los ladrones tuvieron que ser autorizados. Esa situación está siendo investigada por los uniformados de la Sijín.

La persona capturada no ha podido ser identificada hasta el momento, porque se echó gota mágica en los dedos y no se le ha podido leer sus huellas dactilares. Además, estaba sin documentos.

Este hurto presentado en el edificio Seki se da horas después de que un conductor embistiera a dos hombres en una moto, que minutos antes lo habían robado en la localidad de Chapinero.

El debate sobre la inseguridad en Bogotá se reavivó por las imágenes que demuestran que los delincuentes venían disparando contra la persona que los seguía en un automóvil BMW y al final los embiste contra otro vehículo.

El abogado víctima del atraco, Ángelo Schiavenato, habló en exclusiva con Vicky en Semana y reveló que decidió embestir a los delincuentes debido a que lo amenazaron de muerte en dos oportunidades. Asimismo, indicó que en ningún momento opuso resistencia al robo.

“El parrillero me apuntó con un revólver y me dijo que me iba a matar, que le diera mi reloj, dos celulares y una cadena. Yo con toda la tranquilidad les entregué las cosas y ellos se quedaron blancos, porque estábamos absolutamente tranquilos”, indicó inicialmente.

De acuerdo con el testimonio de Schiavenato, los ladrones le alcanzaron a quitar un iPhone 13 pro, otro celular, una cadena de oro y un reloj Cartier, cuyo valor es de 40 millones de pesos.

El joven, de igual manera, aprovechó el diálogo con este medio para puntualizar que atropelló a los ladrones intencionalmente, puesto que no encontró otra forma de defender su vida en ese momento.

“Yo aceleré mi carro para embestirlos, apenas el parrillero empezó a disparar. No sé cómo lograron levantarse y salir corriendo. Salí del carro y por adrenalina, me fui a perseguirlos. Llegó la Policía y en una labor excelente los capturaron”, agregó.

Luego, precisó: “Yo no me descaché, los arrollé de frente y no sé cómo lograron levantarse. Fueron descarados al decir que iban a salir y yo les expliqué que no lo iba a permitir. Pensaron que yo era un niño rico y ya. Están presos”.

El bogotano también manifestó que ya se encargó de la legalización de la captura, la imputación de cargos y la respectiva medida de aseguramiento. Asimismo, afirmó que los delincuentes llamaron a un abogado de confianza que llegó desde Medellín.

“Si todo sale bien, tendrían que imputarlos por hurto agravado y calificado con circunstancias de mayor punibilidad y eso que la Fiscalía no quiso imputar lesiones personales y daño en bien ajeno”, enfatizó.

Cabe mencionar que un juez de control de garantías de Bogotá impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Brayan Gómez Tiria y Edward Macías Grajales, responsables del robo al abogado.

Un fiscal adscrito a la Seccional Bogotá les imputó el delito de hurto calificado y agravado. En la audiencia de imputación de cargos se puso de presente que los procesados contaban con antecedentes judiciales y cuentan con anotaciones por sentencias condenatorias cumplidas por diferentes delitos.