Magda Buendía era la procuradora regional para Santander cuando se registró un episodio con Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, conocido como el Negro Ober, y un video que él le quería enviar al presidente Abelardo De La Espriella con la intención de someterse a la justicia.

En diálogo con SEMANA, Buendía reveló la historia de lo ocurrido. Relató que en la segunda semana de septiembre se encontraba en una comisión en la cárcel de Palogordo, en Girón, atendiendo cinco derechos de petición que llegaron a la Procuraduría regional de varios internos que denunciaron ser víctimas de tortura en el centro penitenciario. Entre los denunciantes estaba el Negro Ober.
“Nunca recibí de parte de este delincuente un video y no lo entregué absolutamente a nadie. En la cárcel de Palogordo hay una problemática y una alerta temprana de la Defensoría del Pueblo. Se habla de amenazas contra funcionarios del Inpec por parte de algunos internos”, señaló la exprocuradora.

Buendía agregó que el 4 de septiembre recibieron cinco derechos de petición.
“Se decía que cinco internos estaban siendo torturados y maltratados. Nosotros tenemos dos funciones, una misional y otra de prevención, y también una circular (04 de 2025), donde se establece que es nuestra función visitar los establecimientos penitenciarios y carcelarios para verificar la condición de los detenidos”, sostuvo la exprocuradora regional.
En ese sentido, señaló que, luego de recibir los derechos de petición, se programó una visita a la cárcel de Palogordo para verificar la situación de los peticionarios.
“Previamente habíamos conversado con el director de la cárcel para hacer esta visita y verificar la alerta temprana y lo que estaba sucediendo y verificar las condiciones de los internos”, señaló.
Añadió que en la visita a la cárcel uno de los entrevistados fue el Negro Ober.
“Cuando hicimos la entrevista, el señor Ober manifiesta que él no ha sido maltratado ni torturado, pero dice que sí lo aislaron durante 50 días sin justificación alguna y que él lo que quiere es contribuir. Manifiesta que grabó un video, el 1 de septiembre, que está en poder del Inpec y que quiere ponerlo en conocimiento de nosotros”, contó la exprocuradora regional.
Explicó que ella se negó a recibirlo y le indicó que todo tenía que ser por medio de los canales institucionales.
“No se le recibió el video, no lo vimos”, afirmó.
“El 10 de septiembre llegó un mensaje, procedente de la dirección del Inpec, a mi correo institucional. Un funcionario me proyecta una remisión al señor procurador y le digo que primero debo consultar qué instrucciones me dan en la Procuraduría”, añadió Buendía.
La exprocuradora regional sostuvo que el video estaba almacenado en un formato que impedía su reproducción. “Tuvimos que llamar inclusive al ingeniero de sistemas porque era un video como encriptado, no se dejaba abrir”, afirmó.
Buendía se comunicó con Néstor Osuna, procurador delegado para la defensa de los derechos humanos, y lo puso al tanto de la situación. En medio del episodio, Buendía fue declarada insubsistente.
La exfuncionaria dio su explicación de lo ocurrido con el video y negó ser una mensajera del Negro Ober.
