Este lunes 24 de agosto se cumplen dos semanas del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, cuyo epicentro estuvo ubicado en San José del Palmar, Chocó. A 14 días de la emergencia, el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte a las 6:30 de la mañana, da cuenta de la magnitud de las afectaciones que sigue dejando el movimiento telúrico en diferentes regiones del país.

De acuerdo con las cifras oficiales, la emergencia ha dejado 329 personas fallecidas, 4.592 heridas y 234 desaparecidas. Además, los organismos de atención y respuesta han logrado rescatar a 364 personas durante las labores desplegadas desde el momento en que ocurrió el terremoto.
El impacto de la tragedia se extiende a 16 departamentos y 494 municipios, donde se contabilizan 159.924 familias afectadas, que representan un total de 324.157 personas que han sufrido algún tipo de consecuencia derivada del terremoto.
Uno de los principales impactos continúa concentrado en las viviendas. El reporte de la UNGRD registra 178.236 viviendas averiadas y otras 31.519 completamente destruidas. A estas cifras se suman 5.884 edificios que presentan afectaciones y 591 que han colapsado como consecuencia de la emergencia.


Las afectaciones también alcanzan diferentes sectores de infraestructura y servicios esenciales. Según el balance nacional, 378 centros de salud han resultado afectados, al igual que 3.726 centros educativos y 4.140 centros comunitarios.
En materia de movilidad, el reporte señala afectaciones en 435 vías, mientras que cinco aeropuertos presentan daños. A esto se suman 115 acueductos afectados, además de 70 puentes vehiculares y 15 puentes peatonales que registran algún tipo de afectación.
La emergencia también ha tenido consecuencias sobre los animales. El balance actualizado de la UNGRD señala que 1.764 animales han resultado afectados, mientras que los organismos que participan en las labores de atención han logrado rescatar a 2.847.

Las cifras muestran que, dos semanas después del terremoto, las consecuencias de la emergencia continúan extendiéndose a distintos ámbitos de las comunidades afectadas. Además de las pérdidas humanas, el terremoto ha dejado miles de familias con viviendas averiadas o destruidas y ha generado daños en infraestructura educativa, sanitaria, vial y de servicios públicos.
El nuevo reporte también evidencia un incremento frente a los balances nacionales entregados durante los últimos días, tanto en el número de departamentos y municipios afectados como en las viviendas, edificios e infraestructuras que presentan daños.
Mientras avanzan las labores de atención y recuperación en los territorios afectados, el balance de la UNGRD permite dimensionar el impacto que ha tenido el terremoto de magnitud 7,4 en Colombia y las condiciones que enfrentan las comunidades cuando se cumplen 14 días desde la tragedia.
