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Una app cambiará de forma automática los indicativos de sus contactos del celular, con la nueva forma de marcar en Colombia. (AP Photo/Alberto Pezzali)
A través de un supuesto modelo educativo, miles de personas en Latinoamérica estarían siendo estafadas. Foto: AP Photo/Alberto Pezzali. - Foto: AP

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¡Pilas! Generación Zoe, la pirámide que estaría estafando a miles de personas en Colombia y Latinoamérica

Su CEO, Leonardo Cositorto, fue requerido por las autoridades argentinas por presuntamente haber estafado a ciudadanos de ese país.

En Colombia se están consolidando algunos grupos de una supuesta oportunidad de negocio a través de una empresa llamada Generación Zoe, que les prometería a las personas un gran retorno de su inversión, luego de transferir una alta suma de dinero.

Las autoridades en Argentina de donde proviene la empresa requirieron en las últimas horas a su máximo líder Leonardo Cositorto, tras determinar que se trataría de un esquema Ponzi o piramidal, es decir, una estafa.

A través de Generación Zoe, Cositorto y los líderes que ha logrado congregar en diferentes países de Latinoamérica, prometen que quienes ‘inviertan’ tendrán grandes retribuciones económicas, entre otros supuestos beneficios.

Sin embargo, las autoridades en Argentina han determinado que este modelo sería ilegal y por eso este viernes pidieron detener a Cositorto, junto a varios líderes de Generación E. Su principal socio, Maximiliano Javier Batista, fue capturado en un allanamiento que hicieron a sus instalaciones en la ciudad de Córdoba. En Argentina ya se cuestionan si sería la mayor estafa piramidal de la historia de ese país.

Según pudo conocer SEMANA con fuentes en Argentina y Colombia, el modelo es el mismo: miles de personas habrían depositado su dinero en este esquema esperando obtener distintas retribuciones, por lo que ahora la alerta se traslada al país. Generación Zoe se encuentra en 18 países y en Colombia cuenta con 12 oficinas en diferentes ciudades, según la misma empresa.

A través de su discurso, Cositorto y sus líderes proponen un modelo que supuestamente se basa en la educación, en el que piden a las personas invertir sumas que van desde los 500 dólares para adquirir un curso que brindaría herramientas en distintas habilidades. No solo prometen que el dinero será retornado, sino que además ilusionan a las personas diciéndoles que ganarán grandes cantidades de dinero, además de viajes y otros supuestos beneficios.

Un ciudadano de Medellín, que prefirió no revelar su identidad públicamente, evidenció lo que estaba ocurriendo e hizo la alerta. “Se está formando en Colombia un grupo llamado Generación Zoe. Es un grupo coercitivo y también estafa piramidal con bitcoin. El fundador argentino, como ya tiene problemas allá, se vino a nuestro país”, afirmó.

Según le contó a SEMANA, fue víctima de otra estafa piramidal parecida, por lo que al ver lo que sucedía en Argentina alertó que esa empresa tiene presencia en Colombia. Cuenta que según lo que ha evidenciado, a través de esos cursos les “lavan el cerebro” a las personas. Las capacitaciones serían videos de discursos de Cositorto en donde apela a temas religiosos y hace repetir a las personas frases que supuestamente los llevarán al éxito financiero. “Es su forma de manipulación”, dice.

El esquema piramidal se estaría presentando en el momento en el que les piden a las personas llevar por lo menos cinco ‘inversores’ más, aunque entre más personas ingresen más retribuciones tendrían. Tanto en Colombia como en Argentina la promesa es que quienes ‘inviertan’ tendrán un retorno del 7,5 % de rendimiento sobre ese dinero mensual.

No solo se trata del curso educativo. Cositorto creó una criptomoneda llamada Zoe Cash, con la cual también harían transacciones a nivel mundial con la divisa digital, aunque a partir de los escándalos en Argentina se ha devaluado en los últimos días. También cuentan con bots que se pueden comprar para que les predigan cómo será el comportamiento de la criptomoneda y poder depositar más dinero.

Mientras que en Argentina, especialmente en Córdoba, las personas ya reclaman a los dueños por su dinero invertido y evidencian incumplimientos, el negocio en Colombia hasta ahora estaría empezando y son pocas las personas que han escuchado de esa oportunidad, aunque a la vez, son varios los que ya estarían allí.

Cositorto ha buscado diversificar sus negocios y no solo cuenta con Generación Zoe, sino que también ha invertido en negocios de comidas rápidas, equipos deportivos, marcas de carros y hasta tenía proyectado lanzar NFT, un registro informático único que está mandando la parada a nivel mundial y que puede elevarse a grandes sumas de dinero.

Dice que según lo que ha evidenciado, las capacitaciones tienen características de pastores cristianos o evangélicos, por lo que las personas estarían siendo manipuladas a través de la religión. “Dicen que son un estilo de vida, una comunidad”. Tanto en Colombia como en Argentina tienen una iglesia llamada Aviva Zoe.

Según le contó a SEMANA Javier Smaldone, un informático argentino que ha seguido el tema de cerca en ese país, Cositorto tiene un largo historial haciendo este tipo de negocios, incluso desde el siglo pasado.

Dice que desde la década de 1990 arrancó con negocios en los que reclutó a vendedores ambulantes que vendían utensilios para el hogar de mala calidad y posteriormente habría hecho lo mismo con imitaciones de perfumes.

Luego, armó un esquema similar al de Generación Zoe que también fue denunciado en su momento, pero en el que se vendían automóviles; posteriormente, hizo lo mismo con un negocio de teléfonos celulares y así fue como se expandió a varios países de Latinoamérica.

Smaldone coincide con la persona de Medellín en que no solo es un “esquema multinivel” que utiliza un discurso religioso apelando a que vende un modelo educativo, sino que, además, Cositorto ha dicho que tiene minas de oro que respaldan su fortuna. “Además de ser un estafador, es un megalómano”, dice Esmaldone, quien le critica a Cositorto que cambia de acentos comúnmente.

Según ambas versiones, desde hace varios meses Cositorto está radicado en Colombia, en donde se ha enfocado en expandir este negocio. Por ahora, las autoridades argentinas buscan que acuda a la justicia de ese país donde ha sido solicitado, mientras miles de víctimas reclaman el retorno del dinero que les prometieron.