Con comida envenenada que dejaron en las calles del municipio de Choachí, Cundinamarca, o que dejaban en varios sectores de la zona rural, lograron envenenar a varios perros que fueron muriendo uno tras otro.Según varios habitantes del municipio, en una sola noche murieron diez perros. Por esa razón, a través de sus redes sociales, la Alcaldía del municipio anunció una recompensa de dos millones de pesos por información que permita esclarecer la creciente situación de envenenamiento que preocupa a los dueños y cuidadores de las mascotas.