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‘Ranking’ | Así le fue a Colombia en materia de corrupción

Según el índice de percepción de Transparencia Internacional, el país sigue siendo uno de los peores calificados en el mundo.


La corrupción sigue siendo uno de los males que más aquejan al país. Así lo evidencia el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) 2021, de Transparencia Internacional, en el que Colombia quedó en el puesto 87 entre 180 países medidos, siendo el último puesto el más corrupto del mundo.

Según explicó la organización internacional, Colombia tuvo 39 puntos sobre 100, cuando 0 es una corrupción muy elevada y menos de 50 puntos es un nivel de corrupción “muy serio”. La medición se hizo a partir de ocho factores que fueron tenidos en cuenta por un jurado compuesto por analistas, académicos e inversionistas de diferentes países, quienes analizaron qué tanto afecta la corrupción al sector público de cada nación.

Con respecto a Colombia, se menciona que el país se ha mantenido “estancado” durante los últimos 10 años en puestos similares, por lo que se concluye que la percepción de corrupción sigue siendo la misma. El país ha registrado en la última década calificaciones que varían entre los 36 a los 39 puntos.

Por ejemplo, en 2021 Colombia quedó en el puesto 92, mientras que en 2020 estuvo de 87. Esto se debió a que Argentina, Lesoto, Turquía, Guyana y Marruecos crecieron en corrupción.

Uno de los factores a tener en cuenta es la pandemia por el coronavirus, que según la organización internacional, ha propiciado escenarios para que esta problemática incremente.

“La pandemia mundial de la covid-19 ha abierto las puertas para que los gobiernos amplíen aún más su poder, oculten información al público y eliminen derechos. El IPC de este año muestra que 154 países han disminuido o no han logrado un progreso significativo en la lucha contra la corrupción en la última década, y 27 países han alcanzado mínimos históricos en su puntaje”, señaló Transparencia Internacional.

Entre los mejores calificados estuvieron Dinamarca y Nueva Zelanda con 88 puntos sobre 100. Le siguen Finlandia, Singapur y Suecia con 85. Por otro lado, los peores calificados fueron Yemen (16), Venezuela (14), Siria (13), Somalia (13) y Sudán del Sur (11).

La puntuación de 39 puntos de Colombia la comparten Etiopia, Surinam, Tanzania, Kosovo, Vietnam y Macedonia del Norte.

Los mejores 5 ranqueados de América son Canadá (74), Uruguay (73), Chile (67), Estados Unidos (67) y Barbados (65). Y los peores son: Guatemala (25), Honduras (23), Haití (20), Nicaragua (20) y Venezuela (14). Entre los países de la OCDE, Colombia solo quedó por encima de México y Turquía.

En medio del análisis que hace la organización se destaca un informe de Fedesarrollo en el que se hizo una radiografía de la corrupción en el país entre 2016 y 2020. Señalan que allí se encuentran diferentes patrones sobre corrupción que serían los que más daño le hacen a la nación.

Se menciona que la corrupción está inmersa en los recursos y la influencia que se genera en la toma de decisiones sobre los presupuestos públicos; además, en el uso de herramientas electorales para acceder al poder, ya que cuando llegan a cargos de elección popular, en algunos casos se desvían recursos, alimentan el clientelismo y se manipulan las regulaciones, en muchos casos bajo presión.

Asimismo, se presentan situaciones en donde se coopta el sistema de control y de justicia, tanto a nivel local como nacional. Se alerta sobre vacíos normativos y afectaciones a los derechos humanos, así como falta de reparación a víctimas de corrupción. Y persisten prácticas sociales de fraude, trampa y corrupción.

Entre las salidas que se vislumbran para mejorar los preocupantes índices de corrupción del país se destaca que las elecciones legislativas de marzo serán una gran oportunidad para salir de ese “estancamiento”.

También dicen que el nuevo Congreso se debe comprometer a tener una agenda anticorrupción. Piden que se regule el lobby, por ejemplo, y que haya una mayor independencia con la elección de algunos cargos como el del fiscal general de la nación.

“Al grave impacto que sigue generando la corrupción se suma el estancamiento en lograr resultados más amplios, por lo menos desde hace 10 años. En 2022 debemos elegir a quienes demuestren mayor integridad en el manejo de lo público, propongan medidas de lucha contra la corrupción serias y alejadas de discursos facilitas de campaña, y se comprometan con resultados concretos. Colombia puede superar la corrupción bajo un liderazgo decidido y el concurso de toda la sociedad”, aseguró el director de Transparencia por Colombia, Andrés Hernández.

Se habla de una mayor apertura al acceso de información pública y transparencia con respecto al uso de recursos públicos. Otra de las preocupaciones es que siga existiendo un tiempo de respuesta prolongado con respecto a las inquietudes que depositan los ciudadanos en las entidades públicas.

Al Ejecutivo le piden tener acciones más innovadoras para combatir la corrupción y avanzar con los compromisos internacionales, respetando la separación de poderes.