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Cultivos de coca en Colombia disminuyeron un 9 % en 2019: UNODC

El Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) reportó una reducción que pasó de 169.000 hectáreas en 2018 a 154.000 el año pasado. Sin embargo, la producción de cocaína se mantiene estable.


Se rompió la tendencia de crecimiento que tenían los cultivos ilícitos en Colombia. De acuerdo con el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), durante el año pasado se presentó una reducción del 9 por ciento. Es decir, el país pasó de de 169.000 hectáreas sembradas en 2018 a 154.000.

"Trabajaremos combinando todas las herramientas con un enfoque integral para reducir el área sembrada. Hacerlo con una perspectiva de combinar todas las capacidades. Eso nos lleva a hablar de erradicación, desarrollo alternativos y mecanismos de precisión", afirmó el presidente Iván Duque, minutos antes de que se conocieran los detalles del informe. 

Una hectárea de coca produjo al año alrededor de 5.8 tm de hoja fresca, que se traduce en un incremento de 1,8 %.

Nariño dejó de ser el primer productor de coca del país. Ahora los enclaves productivos se concentran en Catatumbo; Tumaco, El Charco y Olaya Herrera (Nariño); El Naya (Cauca y Valle del Cauca); Tarazá, Valdivia y Cáceres (Antioquia); Argelia y El Tambo (Cauca); y el Valle del Guamuez, San Miguel y Puerto Asís (Putumayo).

El 36 por ciento de la coca se halla en estos enclaves que están siendo más competitivos por el incremento en la rentabilidad de los cultivos y de los procesos de extracción. De acuerdo con la UNODC, la coca tiende a concentrarse en las mismas zonas, donde se cumplen con las condiciones propicias para su cultivo y transformación. 

El departamento de Caquetá redujo su área sembrada en un 62 por ciento; Antioquia en un 29; Nariño en un 12; Bolívar en un 7,5 y Putumayo en un cinco. Por otro lado, hubo incrementos notables en Norte de Santander, que registró un 24,1 más de territorio afectado por cultivos de coca, y en el Valle del Cauca, cuyo aumento alcanzó un 82 respecto al año 2018.

Ahora bien, pese a los avances reportados por el sistema de monitoreo el años pasado, lo cierto es que la producción de cocaína se mantiene estable. En parte, esto se debe a que la coca está concentrada en zonas que no solo facilitan su siembra sino también la transformación. La producción estimada de hoja de coca fue de 993.107 (tm), lo que representa un incremento de 1,6 por ciento. 

"Hay una mayor productividad de los lotes de coca en zonas específicas que pueden declararse como enclaves productivos. Hay que destacar que donde hubo intervención institucional se registró una reducción que alcanzó el 22 por ciento en promedio durante el año pasado", manifestó Pierre Lapaque, representante de UNODC en Colombia. 

Según detalla el informe anual, en Parques Nacionales Naturales el cultivo tiene presencia en 14 áreas protegidas, con un total de 6.785 hectáreas que reflejan una reducción del 13,5 por ciento. En los resguardos indígenas hubo una reducción del 15,5 por ciento; y en tierras de las comunidades negras se estimaron 24.856 hectáreas, una reducción del 8.