Tendencias

Home

Nación

Artículo

La Policía adelanta una investigación por los cuerpos encontrados en bolsas de basura en esquinas del centro y occidente de Bogotá. - Foto: FOTO: policía

nación

Víctima de las ‘casas de pique’ en Bogotá tenía 162 heridas de cuchillo

La Policía adelanta una investigación por los cuerpos encontrados en bolsas de basura en esquinas del centro y occidente de Bogotá.

Los detalles de la investigación que adelanta la Policía y que conoció SEMANA resultan aterradores. Las víctimas de una macabra práctica de intimidación entre organizaciones criminales, son torturadas y asesinadas en casas del centro de Bogotá. Se les llama las “casas de masajes”, un simple apelativo para un acto de terror como desmembrar cuerpos.

En lo corrido de este mes y en distintas partes de la ciudad fueron ubicados al menos seis cuerpos arrojados en bolsas de basura, en medio de escombros y desperdicios. Las víctimas, según Medicina Legal, tenían los mismos signos de violencia, de tortura y de mecanismo de muerte. Ese dato fue trascendental, como el hecho de encontrar una víctima con 162 heridas de arma blanca.

   En una de estas viejas y lúgubres casas, se ve una carreta de las que utilizan para mover los cuerpos luego de ser torturados, asesinados y picados. Posteriormente, son tirados a la calle en basureros.
En una de estas viejas y lúgubres casas, se ve una carreta de las que utilizan para mover los cuerpos luego de ser torturados, asesinados y picados. Posteriormente, son tirados a la calle en basureros.

Las señas de tortura son al mismo tiempo un mensaje de advertencia entre organizaciones criminales dedicadas al tráfico de estupefaciente. Los asesinos reciben la orden y las víctimas son llevadas a las “casas de masajes”, donde son amarrados de manos y pies, torturados y asesinados.

Las casas están ubicadas en el centro de Bogotá, en el barrio San Bernardo, viviendas que hace meses debieron ser demolidas en el plan de transformación del centro, pero algunas sobreviven y en medio de las ruinas los sádicos encargados de desmembrar los cuerpos se ubicaron para completar los crímenes.

Los investigadores de la Policía Metropolitana identificaron a algunas de las víctimas, hombres entre los 25 y 35 años de edad que tenían los mismos signos de violencia. Una de esas víctimas, también hombre, tenía además de las evidentes muestras de la tortura, 162 heridas con arma blanca, no puñaladas certeras, pero sí puntadas que para los expertos eran otra forma de tortura.

Los casos tienen en alerta a la ciudadanía y las autoridades. Las investigaciones avanzan y SEMANA conoció que en las próximas horas se podrían dar importantes resultados en los procesos que adelanta la Policía, justamente para dar con los responsables de estos asesinatos y en medio de la confrontación que libran los criminales.

De acuerdo con la investigación, los asesinatos se convirtieron en una forma de mensajería macabra entre estas bandas dedicadas al tráfico de estupefacientes. La hipótesis preliminar habla de un reacomodamiento de estas organizaciones al margen de la ley que buscan quedarse con el control del tráfico de drogas en el centro y occidente de Bogotá.

Los investigadores tienen información de cómo algunos ciudadanos de nacionalidad venezolana se enfrentaron a traficantes colombianos con el objetivo criminal de apoderarse del tráfico de drogas en Bogotá y para hacerlo, acuden a la intimidación a través de prácticas asesinas como las que ahora vive la ciudad.

En el expediente los investigadores tienen videos de cámaras de seguridad donde se observa como los cuerpos, sacados de las llamadas “casas de masajes”, son trasladados en carretas de reciclaje hasta puntos determinados. El seguimiento reveló también cómo el traslado de los cuerpos incluía una escolta en bicicleta asignada por los mismos asesinos.

Las evidencias se sumaron a la investigación y se convierten en la prueba de cómo se diseñó esta actividad criminal en pleno corazón de la capital del país, en la mitad de la autoridad de la ciudad, entre la Alcaldía Mayor, la Metropolitana de Bogotá y un batallón del Ejército.