Home

Política

Artículo

Juan Carlos Losada
Juan Carlos Losada aseguró que el Gobierno de Gustavo Petro es más cercano al Partido Conservador que al Partido Liberal. - Foto: JONATHAN CHIQUIZA

política

“Petro decidió privilegiar al Partido Conservador”: Juan Carlos Losada explica el inconformismo de los liberales

En conversación con SEMANA, el representante liberal habló sobre si el Partido Liberal se declarará de Gobierno o no.

SEMANA: ¿Qué ocurre al interior del Partido Liberal y a qué se deben las dudas frente a declararse partido de Gobierno?

Juan Carlos Losada (J.L.): Yo creo que, ideológicamente y estatutariamente, el Partido Liberal es un partido socialdemócrata, de centroizquierda, que por supuesto tiene enormes coincidencias con los planteamientos del Gobierno de Gustavo Petro. Una vez el presidente Petro se elige, el Partido Liberal, tomando decisiones que a mi juicio son de carácter puramente pragmático, no de carácter ideológico, decide entonces acercarse al Gobierno.

Han sucedido todos los eventos que ustedes ya conocen, el viaje a Italia y demás. Ahora hay un rompimiento al interior del Partido Liberal porque el presidente Petro decidió tener un relacionamiento privilegiado con el Partido Conservador por encima del liberalismo. Ese relacionamiento con el Partido Conservador tiene, a mi juicio, un nexo con el Partido Liberal: el exsenador Julián Bedoya.

SEMANA: ¿De qué forma intercede el exsenador?

J.L.: Para nadie es un secreto que el exsenador Julián Bedoya es íntimo amigo del ahora presidente del Partido Conservador, el señor Carlos Andrés Trujillo, y ellos están actuando de manera conjunta. De hecho, es normal verlos por los pasillos del Congreso juntos permanentemente.

Entonces hay un grupo cercano a Bedoya que lleva y trae mensajes del Gobierno nacional. Le pongo un ejemplo sencillo, quienes trajeron la hoja de vida de la hoy ministra de Vivienda fue el grupo de Julián Bedoya. Creo que es un error del presidente Petro que el canal de comunicación con el liberalismo sea el equipo político de Bedoya, yo no acepto, de ninguna manera, que él sea un interlocutor mío. El partido ha planteado otro canal de comunicación más institucional, del que hacen parte Lidio García y Andrés Calle, quienes serían quienes ocuparían, en algún momento de estos cuatro años, la presidencia del Senado y Cámara. Esa interlocución ha sido compleja, ha sido difícil.

Por supuesto, algunos miembros del Partido Liberal que han sido, si se quiere, Gobierno con Iván Duque, a pesar de que se hubieran declarado en independencia, tienen una representación que hoy, supongo yo, pretenden mantener y no ha sido fácil interlocutar con el Gobierno para hablar de esos temas puramente pragmáticos de representación política. Eso tiene a un sector del partido en esa cierta molestia.

SEMANA: ¿Quiénes hacen parte de este grupo de Julián Bedoya?

J.L.: Julián Bedoya tiene un senador, que es Juan Diego Echavarría, y una representante a la Cámara, María Eugenia Lopera. Ellos son quienes son directamente del equipo de Bedoya en el Congreso de la República.

SEMANA: ¿Es incómodo este canal de comunicación para el expresidente César Gaviria?

J.L.: No lo he hablado con el presidente Gaviria, pero lo que puedo decir es que este es un canal irregular que no representa la institucionalidad del partido. Por lo tanto, es un problema para el presidente Gaviria. Esto es, si se quiere, un canal que tiene que ver más con la disidencia del Partido Liberal, donde, por supuesto, gente como yo no se siente de ninguna manera representada, si bien soy disidente de las decisiones. No reconocería jamás en la vida como interlocutor mío al señor Julián Bedoya. Por eso hay tanta atomización en el partido.

Por un lado, el gavirismo quiere interlocución con el Gobierno por canales institucionales. Hay otro grupo que está teniendo esa interlocución, al cual el Gobierno ha privilegiado porque le permitió obtener los números en Congreso con el Partido Conservador. Luego hay otros que somos disidentes y estamos un poco a la deriva, no hacemos parte del oficialismo liberal y tampoco de ese canal de interlocución de Bedoya.

SEMANA: ¿De qué formas cree usted que han privilegiado al Conservador?

J.L.: No ha habido nada de lo que ha sucedido en este primer mes de Congreso que no tenga que ver con la alianza entre el Pacto Histórico y el Partido Conservador. Todo lo que ha sucedido hasta ahora en este Congreso tiene que ver con esta alianza. En primer lugar, gracias a esa alianza, el Partido Liberal perdió la presidencia en primer año que le correspondía en Cámara de Representantes. Segundo, solo nos quedó una presidencia para este año, que empieza a tener valor a partir del año que viene, cuando se radique el Plan Nacional de Desarrollo.

Por ejemplo, hoy tenemos los mismos números que los conservadores en Comisión Primera, quedamos siete y siete. Por esa comisión van a pasar la enorme mayoría de reformas profundas que va a hacer el Gobierno, más allá de la reforma tributaria. Todo pasa por esa comisión, en la cual tienen, además, presidente. La repartición en las comisiones y se quedaron con la secretaría de la Cámara. Fue por el lado de los conservadores por donde se terminó eligiendo el actual contralor. Los números los hicieron con el Partido Conservador y Centro Democrático antes que con el Partido Liberal.

SEMANA: Por eso los conservadores no están inconformes...

J.L.: Usted no los ve descontentos, así solamente tengan al ministro de Transporte, que además es un ministro que a ellos los representa. Si bien, a mí me parece uno de los nombramientos más problemáticos del presidente Petro y es en cabeza del Partido Conservador. El partido, el que más tiene que cuidar sus feudos burocráticos porque fueron los principales aliados de Iván Duque en su Gobierno, evidentemente están entregados para poder salvar lo que se pueda. Esa es mi interpretación. Terminan en la mayor de las contradicciones ideológicas, además.

Por otro lado, es absolutamente increíble que uno de los partidos más cuestionados durante el Gobierno de Iván Duque sea la alianza privilegiada del Pacto Histórico y Gustavo Petro. Es impresentable.

SEMANA: Lo noto muy inconforme...

J.L.: Yo hice parte de un grupo de liberales diferentes, socialdemócratas, liderado en primer lugar por Luis Fernando Velasco y luego por varios de nosotros. En cambio, uno ve todas esas contradicciones y, por otro lado, ve una especie de maltrato a esa ala del Partido Liberal que estuvo con Gustavo Petro. Aquí el damnificado de esa alianza con el Partido Conservador terminó siendo, en primer lugar, Andrés Calle.

Después de eso, mire lo que pasó con Luis Fernando Velasco. Los liberales socialdemócratas estamos adoloridos de ver el trato que le ha dado el Gobierno de Gustavo Petro a una persona como él. No es que yo me sienta molesto, mi reclamo principal no es un reclamo burocrático. Es un reclamo de coherencia y que entiendan que en donde debería estar esta coalición es con el Partido Liberal o con el partido, en vez de hacerlo con los conservadores.

Ahí uno se tiene que preguntar hasta dónde va el dolor de Gustavo Petro con el Partido Liberal, después de los desplantes que el Partido Liberal le hizo en campaña. Por supuesto, nada tienen que ver esos desplantes conmigo o con los que estuvimos ahí, pero creo que también hay algo de molestia de quienes apoyamos a Petro en las urnas al ver cómo hoy los cambios sustanciales en la dinámica del Congreso no se dan. Eso a mí me incomoda.

SEMANA: El martes tienen reunión de bancada para decidir qué va a pasar, ¿cuál cree que será la decisión?

J.L.: Creo que no hay ninguna duda de que el partido va a estar en el Gobierno, pero creo que estará en un lugar incómodo y, por lo tanto, el liberalismo tendrá en algunos momentos discrepancias con el Gobierno. Cosa que usted nunca les verá a los conservadores. Aquí los conservadores agacharán la cabeza y buscarán vericuetos argumentativos para justificar lo injustificable, desde el punto de vista ideológico. Creo que el Partido Liberal va a ser partido de Gobierno con algún grado de independencia. Es lo que siento que va a suceder.