Expertos aseguran que el azúcar procesada es altamente adictiva, pues libera sustancias como la dopamina y la serotonina que provocan estados de felicidad. Foto: Getty images.
Expertos aseguran que el azúcar procesada es altamente adictiva, pues libera sustancias como la dopamina y la serotonina que provocan estados de felicidad. Foto: Getty images. - Foto: Foto: Getty images.

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¿Adicción al azúcar? Estos trucos rompen con ese mal hábito

Este ingrediente incrementa la liberación de serotonina, el cual es un neurotransmisor que brinda la sensación de felicidad.

Cuando se habla de sustancias adictivas poco se menciona al azúcar, además, muchas personas se rehúsan a incluir este ingrediente al listado.

Expertos señalan que al consumir alimentos con este compuesto se libera la serotonina, que es un neurotransmisor que brinda la sensación de felicidad, es decir, que genera cambios químicos en el cerebro.

El azúcar se absorbe por la sangre en forma de glucosa, lo que a la vez libera insulina, que es la enzima encargada de normalizar los niveles en el cuerpo, explica Futuro 360.

El mencionado sitio web señala que el organismo pide “consumir azúcar, una vez que la glucosa del sistema alcanza un nivel bajo, porque se busca aumentarlo”. Por lo tanto, el control es fundamental, pues según los médicos, la ingesta de este producto está asociada con problemas cardíacos, un sistema inmunológico debilitado, la adicción a la dopamina, el cáncer o la propensión a la diabetes.

Evitar el consumo de azúcar requiere de grandes cambios en los hábitos de vida, ya que este ingrediente se encuentra en varios productos de la canasta familiar como jugos, cereales, yogures o pan.

Los expertos recomiendan no superar un consumo diario de 25 gramos en mujeres y 37 gramos en hombres. También que hay que acabar con el falso sentimiento de felicidad que produce la ingesta de azúcar, con el correspondiente bajón anímico a posteriori, ya que hay muchas actividades más que pueden causar el mismo efecto, como el deporte, sin afectar la salud de las personas.

Un consejo que entregan en el portal Salud 180 es no reemplazarla por edulcorantes. Según un estudio publicado en la revista Diabetes Care, “este tipo de productos cambia la forma en que el cuerpo metaboliza el azúcar, es decir, se crea una confusión entre el intestino y el cerebro y se ingieren más calorías de las normales”.

La revista Obesity señala que el sueño está relacionado con la ingesta de comida rica en azúcares, particularmente por la noche. Según el mencionado estudio, las personas “que duermen mal sienten más atracción por ingerir alimentos ricos en calorías y endulzantes”.

En Salud 180 también aconsejan el consumo de frutas y verduras, para mantener una dieta saludable, pues esto contribuye a evitar la obesidad.

En ese sentido, para acabar con el consumo de este producto, un primer paso es evitar el consumo de bebidas azucaradas, salsas y postres industriales. Un consumo continuado de sodas, bebidas energéticas, deportivas o ‘saludables’ como zumos de frutas y batidos; haría que la gente aumente rápidamente de peso, debido al alto nivel de azúcar que contienen. Las infusiones de té o café o incluso el agua, son buenas alternativas.

También tenga cuidado con los alimentos enlatados o conservados herméticamente, así parezcan una solución fácil y económica a la hora de cocinar, ya que usualmente se usa mucha azúcar en su preparación y siempre será mejor comer productos frescos, si los enlatados son de frutas o verduras. Así mismo, un aumento en el consumo de proteínas ayuda a reducir el hambre.

Otro consejo de los nutricionistas es que se evite el consumo de azúcar procesada en la mañana, basta con comer fruta para que el cuerpo obtenga la que necesita. En la primera comida del día es mejor optar por opciones como los huevos, el aguacate o el yogur griego natural. Hacerlo al comienzo no será fácil, pero poco a poco el cuerpo se va acostumbrando.

Evitar tener el azúcar a la mano, o cerca, también ayuda, y para esto hay que sacar de la casa todos los productos que la tengan. De esta forma se evita la tentación y posibles recaídas en la tarea de terminar la relación con este alimento. Si se hace difícil esta tarea, recurrir a las frutas es la mejor opción, por encima de todo hay que evitar las azúcares refinadas.

Por último, pero no menos importante, duerma bien. El mal sueño puede ocasionar estrés y por consiguiente, que el cuerpo piense en recurrir al azúcar para superarlo. Según los expertos, existe gran relación entre la obesidad y las horas que se duermen cada noche, ya que la falta de sueño continuada provoca que se elijan alimentos altos en calorías para compensar ese déficit.