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Arándanos: cómo cultivarlos de manera fácil en casa

Esta fruta es rica en antioxidantes, fibra y vitaminas.


Los arándanos son considerados una de las frutas más saludables y con mayores aportes nutritivos al organismo. Destacan por su contenido de vitamina C, fibra, potasio, hierro y calcio.

El portal Cuerpo Mente indica que se trata de un fruto que aporta nutrientes que refuerzan el sistema inmunológico y protegen la salud del corazón, el sistema digestivo y el cerebro.

Investigaciones realizadas en la Universidad de Clemson y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos sobre sus propiedades indican que este fue el alimento de mayor poder antioxidante entre 40 vegetales analizados con el método Orac, el cual es utilizado para analizar la capacidad antioxidante de diferentes sustancias, cita el mencionado sitio web.

Este poder antioxidante es debido a la acción combinada de sus ácidos orgánicos y las 15 antocianinas que les confieren su peculiar color. Además, los arándanos contienen proantocianidinas, flavonoides y taninos que brindan un efecto similar. Uno de ellos es el resveratrol, que también se halla en las uvas negras y que es conocido por su efecto anticancerígeno.

Otro estudio publicado por el Journal of Food Science que examinó estas propiedades en los extractos de arándanos destacó el rol de las antocianinas y los fenoles que contiene.

Dadas sus propiedades, los arándanos ofrecen una serie de beneficios a la salud, indica el portal Mejor con Salud. Cita una publicación de Merck Manual en la cual se determina que el potasio que contiene este fruto beneficia el funcionamiento del sistema muscular y nervioso.

Los arándanos son ricos en fibra favoreciendo los procesos digestivos. Foto: Thinkstock
Los arándanos son ricos en fibra favoreciendo los procesos digestivos. Foto: Thinkstock - Foto:

De igual manera, la fibra favorece la regulación de la flora intestinal, de acuerdo con un estudio publicado en Cell Host & Microbe. A esto se suma que su contenido en vitaminas fortalece el sistema inmunológico y su acción antiséptica es importante para combatir infecciones causadas por gérmenes, según lo determinó un estudio del Asian Pacific Journal of Tropical Diseases.

Por todas estas razones, tener esta fruta en casa y disponible para ser utilizada en cualquier momento es clave y la mejor forma de lograrlo es sembrar la planta. Los arándanos son una fruta perfecta para jardines pequeños o patios, precisa el portal Hogarmania.

¿Cómo sembrarlo?

Esta planta se puede sembrar en una matera, cuyo tamaño dependerá desde dónde se comience el proceso de cultivo. Si se inicia con semillas, se puede utilizar un recipiente pequeño; pero si se empieza con una planta es mejor hacerlo en una matera un poco más grande.

A medida que crezca, se debe cambiar de matera o mejor trasplantarlo en el suelo. Los expertos indican que las plantas de arándanos prefieren los suelos ácidos, preferiblemente con un pH cercano a 4,5. Asimismo, una publicación del Instituto Nacional de Tecnología Agraria de Argentina recomienda un suelo suelto, con un nivel de materia orgánica de entre 3 y 5 %.

Cuando se van a sembrar las semillas se coloca un recipiente pequeño con tierra y se agrega un poco de agua; luego se ponen las semillas. Es importante regar la planta diariamente y procurar mantener un buen nivel de humedad todo el tiempo.

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Los arándanos son una fruta especial para fortalecer el sistema inmunológico. - Foto: GUILLERMO TORRES REINA

La matera se debe ubicar en una zona con buena iluminación y protegida del viento. Tanto en las materas como en el suelo, la tierra debe estar removida y suelta para una buena oxigenación y un correcto drenaje de la planta, explica Mejor con Salud.

Recomendaciones

Es importante no colocar demasiadas semillas en una misma matera, dado que la planta del arándano necesita de cierto espacio para crecer adecuadamente. Asimismo, la tierra debe estar bastante húmeda al momento de la siembra.

Cuando la planta se trasplante, al hacerlo, las raíces deben quedar totalmente humedecidas para evitar que sufran durante este proceso. Una de las recomendaciones es pasar la planta a un balde con agua por unos diez minutos antes de plantarla nuevamente. Una vez finalizado este proceso de debe humedecer la tierra con suficiente agua. A partir de allí será necesario esperar a que crezca, florezca y luego de sus frutos siempre cuidando de que no le falte humedad ni nutrientes.