La memoria es importante para la vida cotidiana, pues con ella se recuerdan actividades y hábitos que se ejecutan a diario. Foto: Getty Images.
La memoria es importante para la vida cotidiana, pues con ella se recuerdan actividades y hábitos que se ejecutan a diario. - Foto: Foto: Getty Images.

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Cinco alimentos que se deben evitar porque perjudican la memoria

La alimentación debe basarse en frutas, verduras, proteínas y minerales para evitar complicaciones de salud.

Mantener una buena memoria es clave para tener una adecuada calidad de vida y la alimentación juega un papel determinante en este propósito. Una dieta rica en verduras, frutas, proteínas, vitaminas y minerales ayuda a conservar sano el cerebro y mejorar sus funciones.

A la memoria se le reconoce como una función fundamental del Sistema Nervioso Central y es determinante pues gracias a ella es posible registrar, conservar y evocar experiencias y vivencias. Es la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla de manera voluntaria.

A pesar de su importancia, la memoria puede afectarse por factores como malos hábitos de vida y alimenticios así como por el estrés e incluso la contaminación ambiental, los cuales es posible que generen disminución del rendimiento mental.

La comida es determinante. Cuando una persona no se alimenta bien se generan afecciones en las funciones cerebrales, según lo indica Uma Naidoo, profesora de la Escuela de Medicina de Harvard y autora de del libro This is your brain on food.

La experta recomienda reducir o evitar la ingesta de algunos alimentos que son perjudiciales para el cerebro. En una entrevista publicada por el canal de televisión CNBC, de Estados Unidos, asegura que se puede reducir la posibilidad de que una persona sufra de demencia evitando alimentos como el alcohol, azúcares añadidos, los fritos y carbohidratos de alta carga glucémica.

Azúcares añadidos

Si bien el cuerpo requiere de la ingesta de azúcar porque es lo que le da la energía, una dieta alta en este componente puede conducir a un exceso de glucosa en el cerebro, lo que ocasiona una menor plasticidad del hipocampo, la parte que controla la memoria, precisa un artículo publicado en el portal de bienestar Alimente, del diario El Confidencial, de España.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), de Estados Unidos, aseguran que cuando los niveles de glucosa están fuera de lo normal, pueden desequilibrar el centro de comando. De igual forma, causar daño a los nervios y los vasos sanguíneos del cerebro, lo que deriva en problemas relacionados con la memoria y el aprendizaje, cambios de humor, aumento de peso, cambios hormonales y, con el tiempo, en otras afecciones graves como la enfermedad de Alzheimer.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda reducir el consumo de azúcar libre (el que se añade a los alimentos), y dejarlo por debajo del 10 % de la ingesta calórica total del día. Incluso, hace un llamado para que este consumo baje al 5 %, pues produciría beneficios adicionales para la salud, según una investigación publicada en la revista Diabetes Research and Clinicla Practice.

Evitar los fritos

Es posible que estos alimentos taponen los vasos sanguíneos que se encargan del suministro de sangre al cerebro, lo que reduce la capacidad de aprendizaje, afectando también la memoria. Según la experta de Harvard, no se deben comer fritos todos los días, lo ideal es hacerlo una vez la semana y si el hábito es semanal, tratar de pasarlo a una vez al mes.

Alcohol

Una investigación publicada en la revista British Medical Journal concluyó que quienes consumían más de 14 bebidas a la semana tenían mayor riesgo de sufrir de demencia frente a los que bebían alcohol con moderación, lo que pone sobre la mesa la importancia de bajarle a la ingesta de estas bebidas.

De acuerdo con expertos, el consumo excesivo de alcohol produce un deterioro cognitivo que, sin ser irreversible, sí supone una atrofia cerebral importante, incidiendo directamente en la memoria.

Carbohidratos

Alimentos como el pan y todos aquellos que son elaborados con harina refinada, pueden ser igual de contraproducentes que los azúcares añadidos. Lo ideal es incluir en la dieta hidratos de carbono de bajo nivel glucémico como es el caso de las verduras de hoja verde, las legumbres y algunas frutas.

Una comida de carbohidratos de absorción rápida detonan problemas de memoria, de manera particular en personas con diabetes tipo 2, además de reducir el rendimiento cognitivo, según un estudio de la Universidad de Toronto, en Canadá.

Fructosa

Especialistas de la Universidad de California explican que una dieta con altas dosis de fructosa, en particular de alimentos procesados como refrescos, fruta enlatada y jugos azucarados, causa que el cerebro vaya más despacio dificultando la memoria y el aprendizaje, según precisa un artículo del diario El Universo.