La escogencia de los alimentos es clave para mantener la buena salud.
Escoger bien los alimentos es clave para mantener la buena salud. - Foto: Getty Images

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Omega-3; estos son sus funciones para mejorar la memoria y fortalecer el cerebro

Las enfermedades cognitivas afectan en su mayoría a as personas de avanzada edad, pero los jóvenes no están exentos.

Los profesionales de salud mencionan que la mejor arma para combatir enfermedades a corto, mediado y largo plazo es alimentándose de manera sana durante la mayor parte de la vida.

Alimentarse de manera saludable implica consumir alimentos de todos los grupos (proteínas, carbohidratos en su estado natural, frutas, verduras, grasas saludables y frutos secos), las porciones variarán dependiendo de la edad y el peso de la persona; por eso, lo mejor es consultar con un nutricionista para que indique la cantidad adecuada para cada paciente.

El cerebro es uno de los órganos que más se ve afectado durante la etapa del envejecimiento, por eso, es importante otorgarle los cuidados pertinentes para conservar su salud. Para ello es crucial alimentarse bien y de manera sana, realizar actividad física con frecuencia y hacer ejercicios que promuevan la memoria y la salud dentro de este órgano.

El Departamento de Gastroenterología de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo, llevó a cabo una investigación en la que confirmó que la disminución cognitiva y la memoria de un paciente se pueden ver afectadas cuando este llega a la vejez. Es por eso, que los profesionales de la salud determinaron que los ácidos grasos poliinsaturados que se conocen como omega-3 se emplean como suplemento dietético para prevenir diferentes afecciones neurológicas y mentales durante esta etapa.

“El envejecimiento fisiológico incluye alteraciones en las funciones mentales y orgánicas, debido exclusivamente a los efectos de la edad avanzada sobre el cuerpo. La senescencia es el proceso natural de envejecimiento humano que compromete gradualmente aspectos físicos, funcionales y cognitivos. Pacientes de edad avanzada a menudo sufren, junto al envejecimiento, enfermedades degenerativas crónicas o infecciosas que agravan la reducción de sus reservas y funciones orgánicas”.

Los profesionales analizaron y validaron los datos de varios estudios en los que se relaciona la alimentación con la prevención de enfermedades cognitivas como la demencia y el Alzheimer.

Alimentos que permiten tener una buena salud cerebral.
Alimentos que permiten tener una buena salud cerebral. - Foto: Getty Images/iStockphoto

“Se estima que, en el planeta, hasta 2040, más de 80 millones de personas se verán afectadas por la demencia, con más del 70 % de estas personas en los países de bajos ingresos. La enfermedad afecta principalmente a las personas mayores, pero también puede ocurrir en personas jóvenes”.

Las personas que más se ven afectadas con dicho padecimiento son aquellas personas con ingresos precarios que no han podido alimentarse bien a lo largo de su vida, incluso cuando se llega a la vejez; sumado a esto, varios adultos se encuentran solos y no cuentan con las mismas capacidades físicas para prepararse alimentos saludables optando por productos precocidos que vienen cargados de aditivos y conservantes, la ingesta de estos puede perjudicar aún más sus patologías físicas y mentales.

Cabe mencionar, que algunas de estas enfermedades surgen por factores genéticos y hereditarios; sin embargo, lo mejor es tener buenos hábitos a lo largo de la vida para prevenirlas. En medio de los análisis realizados por los investigadores, se confirmó que los alimentos que contienen ácidos grasos poliinsaturados como el omega-3 previenen la inflamación y la propagación del estrés oxidativo en el cerebro.

Alimentos ricos en omega-3

Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH por sus siglas en inglés), del Departamento de Servicios Humanos de los Estados Unidos, brinda la lista de los alimentos que contiene este componente y que deben ser incluidos en el plan de alimentación de manera frecuente.

  • Pescado y mariscos (en especial, pescados grasos de agua fría, como salmón, caballa, atún, arenques, y sardinas).
  • Nueces y semillas (como semillas de linaza, de chía y nueces negras).
  • Aceites de plantas (como aceite de linaza, aceite de soja (soya) y aceite de canola).
  • Alimentos fortificados (como ciertas marcas de huevos, yogur, leche y bebidas de soja (soya).